“Las telenovelas no envenenan

Los escritores de televisión salen al paso a las críticas del
Presidente Chávez
Ni ideologizantes ni capitalistas. Mucho menos imperialistas. Los
escritores de telenovelas aseguran que sus plumas sólo sirven
para recrear historias de amor y denunciar problemás como la
paternidad irresponsable, el embarazo precoz o la violencia
doméstica, mas no para transmitir mensajes ideólogicos a la
población, como denunció el Presidente Chávez en la edición
número 318 de su programa Aló presidente, transmitido el
domingo pasado.

Además de calificarlas de “capitalistas” y de tener intenciones
ideológicas, el primer mandatario nacional advirtió: “Cuidado con
las telenovelas esas capitalistas: envenenan (…) Eso tiene una
intención ideológica: destruir el potencial de un niño, de una niña,
de un joven, inducirlos a esa vida plástica. Y muchas veces a la
violencia, a la prostitución, a la pérdida de los valores”.

Sólo que, según el poeta, locutor y escritor de telenovelas
Leonardo Padrón, “el presidente vuelve a incurrir en una de sus
múltiples contradicciones, pues en TVes, que es el gran canal de
la revolución, también transmiten telenovelas” como la argentina
Padre Coraje, la ecuatoriana El cholito y la venezolana Caramelo
e chocolate.



A juicio de Padrón, obras suyas como Cosita rica y Ciudad
bendita “han sido telenovelas enteramente venezolanas. Ahí hay
400 horas de televisión que no hablaban precisamente de los
nativos de Texas o de Arizona. Hablan de la gente de Caricuao o
de La Bombilla de Petare y de la precariedad que signa la vida de
esa gente”.

“Las telenovelas son entretenimiento. Cabrujas lo dijo mejor que
nadie: ‘La telenovela es el show del sentimiento’. Cuentan
historias de amor contrariado. En mis telenovelas, yo he hablado
de violencia doméstica, de maternidad precoz, de paternidad
irresponsable. ¡Explícame si ahí estoy inculcando valores
capitalistas!”, remata Padrón.

Es lo que dice Pilar Romero, autora de Mi prima ciela, y quien
asegura que jamás ha propagado ideología alguna en sus
obras. “Una telenovela es una historia de amor. La única única
que se hizo con un sesgo editorial distinto, y no era para nada
capitalista, fue Por estas calles. Del resto, la calle del medio de
una telenovela siempre es una historia de amor. Y más bien son
historias moralizantes porque en ellas los buenos se premian y
la maldad siempre se paga”.

La familia, la amistad y la capacidad del ser humano para
recuperarse de sus errores son, según Pilar Romero, los valores
que suele manejar en sus telenovelas . Sin olvidar las críticas a
la paternidad irresponsable y la niñez abandonada.

“En ningún momento he pensado hacer una novela capitalista o
una novela socialista. Yo sólo pienso en hacer una novela
entretenida y que tenga un mensaje positivo”, jura Martin Hahn.

El escritor de Estrambótica Anastasia y de Amor a palos sostiene
que “la lucha por mantener la familia unida, el perdón, la
reconciliación y la superación personal, son los temas que a mí
particularmente me gusta tocar en las telenovelas”.

“No me explico de donde saca él (Chávez) eso. Debe ser que no
ve las telenovelas”, se pregunta igual Benilde Ávila, quien niega
categóricamente que de su pluma salgan historias con intención
ideológica.

¿Que si envenenan las telenovelas ? “No creo que la gente se
quiera suicidar. Si tenemos tanta sintonía, yo supongo que a la
gente le gusta. A nadie le va a gustar que lo envenenen. La gente
tiene suficiente criterio para saber por qué las ve”, comenta la
escritora de Te tengo en Salsa y Torrente, quien agrega que la
unidad familiar es más bien el temas que impera en sus
historias. “Es una contradicción decir que las telenovelas
envenenan puesto que TVes, siendo una televisora social, las
produce y las transmite”.