Satcha Pretto copresentadora de Despierta América

Para Satcha Pretto el primer año de su hija Alana pasó en “un abrir y cerrar de ojos”. La copresentadora de Despierta América (Univision) ha festejado cada hazaña de la bebé, desde sus primeros pasos hasta su primera palabra. Aquí nos cuenta cómo ha cambiado su vida.

¿Cómo ha cambiado tu vida ahora como mama?

“La vida se va haciendo más practica. El primer año de Alana siento que fue un abrir y cerrar de ojo. La hemos gozado enormemente. Es muy dulce, simpática, coqueta. Adora a su hermano. Lo primero que dijo fue da-da a los siete meses. Siempre dicen papá primero. Estaba súper emocionado. Veíamos el video una y otra vez. Lo grabé y se lo mandé a él. Cuando llega a la casa lo ve y le dice da-da. Mamá lo dijo al final de los siete meses. Ya dice más palabras, tiene 7. Mamá, dada, más, ahí, ball, varias cositas. A los 10 meses empezó a dar sus primeros pasitos y ya corre. La gente me pregunta si es lo mismo con el segundo y uno se emociona igual. Es una experiencia diferente. Estas creando recuerdos nuevos con ella”.

¿Cómo es la personalidad de tu pequeña?

“Alana es una guerrera. Nunca se desespera. La llevamos a los cuatro meses a la playa y estaba fascinada. Miraba las olas, jugaba con la arena. Se sentó a los 5 meses. La primera vez que probó comida que le di zanahoria fue a los 6 meses. Uno quiere jugar con ella como si fuera una muñeca. Es muy juguetona, muy coqueta, le encanta verse en el espejo. Son muy distintos. Ella es más sociable y Bruce es más analítico, más serio. Cuando esté más grande iremos a hacer compras, a hacernos las uñas y es una complicidad más de amigas”.

¿Cómo te organizas?

“Dios nos da una sabiduría a las madres y una fortaleza. La disciplina del deporte y el ejercicio me ayuda a organizarme. A veces sientes que tienes las riendas de todo en tu vida y otras veces sientes que es un desastre. Así es, hay altibajos. Toda la tarde estoy con ellos. Duermo muy poco pero funciono. Una va adaptándose. Es difícil, es un reto grande pero también es una experiencia fantástica, es un amor indescriptible. Cada día los amas más. Es un trabajo de entrega total y aprendes a ser humilde, a ser paciente y a querer ser una mejor persona”.