El Cerebro y la depresión

350 millones de personas sufren depresión, y hasta 800.000 de ellas acaban con sus vidas cada año. Cuanto más se entienda esta condición, mejor se podrá tratar, y aunque los investigadores han realizado grandes avances en las últimas décadas, sigue siendo un gran misterio. Sin embargo, en las últimas épocas viene cogiendo fuerza la teoría de que es un trastorno neurológico más que un trastorno exclusivamente psicológico, y un nuevo estudio dirigido por un equipo de la Universidad de Edimburgo refuerza esta teoría.

Según dicho estudio, publicado en la revista Scientific Reportsla depresión está vinculada a cambios en la estructura cerebral, específicamente en la sustancia blanca, que contiene complejas redes de comunicación neuronal y que parece que se altera en los pacientes que sufren de esta condición.

En este estudio, que examinó el cerebro de 3.461 pacientes, es el más expansivo de este tipo hasta la fecha, gracias a la extracción de una base de datos, UK Biobank, que contiene datos detallados sobre la salud de 500.000 personas.

Las técnicas tradicionales de resonancia magnética se pueden utilizar para ver la totalidad del cerebro, pero para este estudio en particular, tuvieron que aislar la sustancia blanca. Para lograr esto, el equipo utilizó una técnica avanzada que analiza el agua del cerebro, en vez de la sangre. Esto reveló mapas detallados de la sustancia blanca de los pacientes, lo que permitió al equipo buscar diferencias estructurales muy pequeñas entre las muestras.

Los sujetos que habían sufrido de depresión, o tenían síntomas relacionados con ella, tenían estructuras notablemente diferentes entre su materia blanca en comparación con las personas mentalmente sanas. La depresión parece correlacionarse negativamente con este hecho.

Este estudio no niega la capacidad de la psicología para tratar la depresión, sino simplemente evolucionar su técnica de tratamiento y encontrar los vínculos genéticos, o también para conducir a una detección más temprana.

La depresión es la enfermedad mental más común en el mundo, pero todavía es una de las menos comprendidas. Estudios como estos ayudan a arrojar algo de luz en la oscuridad de la vida de millones de personas.