Edith González, una guerrera que jamás se doblegó

La actriz mexicana Edith González, quien falleció este jueves tras perder la lucha contra el cáncer, construyó una sólida carrera artística de más de 40 años por talento y versatilidad histriónica.

Hija del contador Efraín González y de Ofelia Fuentes, Edith incursionó en el medio de los espectáculos a los cinco años por casualidad, luego de que su mamá la llevó al programa Siempre en domingo y llamó la atención del director Antulio Jiménez Pons por sus ojos azules y “la luz angelical en su rostro”.

González Fuentes, quien nació el 10 de diciembre de 1964, hizo algunos castings y comenzó a grabar la telenovela Cosa juzgada (1970), en donde compartió créditos con Rafael Baledón Cárdenas (1919-1994) y Martha Roth Pizzo (1932-2016).

Tras esa experiencia y gracias a su versatilidad histriónica, participó en más de 20 películas, 30 telenovelas, así como en programas infantiles, series y teatro.

La joven actriz alternó sus estudios con su trabajo en teleseries como Los miserables (1973), La maldición de la blonda (1971), El edificio de enfrente (1972), La fiera (1983), Pacto de amor (1977) y Mañana será otro día (1976).

Entre las películas en las que participó figuran El rey de los gorilas (1976), Ciclón (1978), Guyana, el crimen del siglo (1979), Trampa infernal (1989), Salón México (1996), Rogelio (2000) y Deseo (2013).

Mientras que en el teatro su participación fue numerosa con producciones como Ricitos de oro, Hansel y Gretel, Gipsy y Un día en particular, entre otros.

Edith González comenzó a tener mayor reconocimiento en el mundo del espectáculo nacional e internacional poco antes de los 14 años con su papel de “María Isabel Salvatierra” en la telenovela Los ricos también lloran (1979).

Luego de que fue expulsada del colegio de monjas en el que estudiaba por protagonizar la portada de una fotonovela con el uniforme escolar, decidió dedicarse por completo a su carrera en el medio artístico; hizo estudios en Londres, Inglaterra; Nueva York, Estados Unidos; y París, Francia, donde obtuvo conocimientos de jazz, mímica, interpretación y ballet.

Sus primeros papeles estelares los obtuvo en las series como Ambición (1980) y Bianca Vidal (1985). Durante la participación de esta última falleció su padre, víctima de cáncer.

En su carrera, Edith González hizo papeles como “Ana Rosa”, la chica dulce y sensible de Monte Calvario (1988), “Mónica de Altamira”, la heroína noble y apasionada en Corazón Salvaje (1993) y Fernanda ‘Salomé’ Quiñones de Lavalle, la sensual aventurera en Salomé (2001), en la que la actriz dio muestra de su versatilidad histriónica.

En los años 90, participó en las películas Salón México (1996), La sombra del otro (1996), La jaula de oro (1997) y Nunca te olvidaré (1999), así como también en series pedagógicas para la instrucción primaria de la Secretaría de Educación Pública (SEP).

Con su papel de “Elena Tejero” en la obra musical Aventurera mostró al público su talento para el baile y el canto; para 2004 protagonizó la telenovela Mujer de madera del productor Emilio Larrosa, pero dejó la producción por su embarazo. El 17 de agosto de ese año nació su hija Constanza.

El 26 de mayo de 2005 regresó a Aventurera, donde tuvo un éxito rotundo; a partir del 14 de agosto de ese año, como jurado del reality musical Bailando por un sueño y después en Los reyes de la pista.

También incursionó en el mundo empresarial, tras lanzar una fragancia, con la que aseguró que exaltaba sus raíces mexicanas y daba un toque de sensualidad a la mujer de cualquier edad.

En el melodrama Mundo de fieras (2006), del productor Salvador Mejía, compartió créditos con el actor cubano César Évora y la venezolana Gaby Espino.

En ese año, viajó a Bucarest para rodar varios episodios de la telenovela rumana Inima de tigan (Corazón de gitano), en la que interpretó un papel creado para ella. Esa fue la primera ocasión que una mexicana fue invitada especial de una producción rumana.

Asimismo, Edith González trabajó en los melodramas Palabra de mujer (2007), Doña Bárbara (2008) y Camaleones (2009), su última participación en la empresa Televisa, antes de cambiarse de televisora.

Como parte del equipo de TV Azteca, en 2010, apareció en la alfombra roja del reality de La academia y a finales de 2011, la actriz se desempeñó como “Alma Durán” en la telenovela Cielo rojo, en la que compartió crédito con Mauricio Islas.

La actriz tuvo una participación especial en la serie A corazón abierto (2012), protagonizado por Sergio Basáñez e Iliana Fox; al siguiente año, fue reconocida como como parte de Supermamás 2013 por su compromiso social.

Asimismo, cautivó a la audiencia con su personaje de “Paula Duarte” en la telenovela Vivir a destiempo en la que también actuaron Humberto Zurita, Ramiro Fumazoni, Juan Manuel Bernal y Verónica Merchant, entre otros.

En 2014, dio vida a “Valentina Díaz-Llorente de Bravo”, la protagonista de la telenovela Las Bravo, al lado de Mauricio Islas, Saúl Lisazo, Paulette Hernández, Carla Carrillo, Carolina Miranda, Héctor Arredondo, Lambda García, Pedro Sicard, Juan Vidal, Alberto Casanova y Eugenio Montessoro, entre otros.

En 2016, tras las grabaciones de la telenovela Eva la trailera, acudió al médico por fuertes dolores de espalda, sin embargo, el diagnóstico que recibió fue cáncer de ovario, el cual decidió enfrentar de una manera positiva.

A la par de su lucha contra esa enfermedad, Edith González participó en campañas publicitarias que hacían hincapié en la importancia de la detección temprana.

El reality de TV Azteca Este es mi estilo fue el último proyecto televisivo en el que participó junto con Vanessa Claudio. En enero de 2018, fue parte del elenco de la obra de teatro Entre mujeres, de Santiago Moncada y en la que compartió créditos con Cecilia Gabriela y Ana Bertha Espín, entre otras.

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