La Tauromaquia ¿Arte o Tortura?

Antes que nada, me tomaré la libertad de plasmar una disculpa, por si alguien se siente ofendido por el artículo aquí escrito, ya que siempre ha sido un tema de debate entre la sociedad que conformamos, este artículo tiene como objetivo principal, enseñar un poco del significado de este acto al que muchos consideran “Fiesta” y otros “Tortura”.

Desde la edad de Bronce se practicaba este arte, quizás la primera vez que vio la luz este espectáculo fue en el año de 1080 como parte de los festejos de la boda de un repoblador en la antigua España, para ser exactos, en la ciudad de Ávila, claro, son datos que se encuentran bien documentados en la historia; Porqué si nos vamos más atrás, podremos encontrar la historia del Dios Romano Mitra, quién con sus propias manos derrotó a un Toro, representando el culto que se rendía en la religión del Mitraísmo, una estatua engalana El Museo Británico en la colección del arte romano.

La Tauromaquia se ha venido desarrollando como una tradición a lo largo del tiempo, donde se demuestra valor y coraje, para lidiar y derrotar a un animal que está naturalmente ya predispuesto a luchar, cabe señalar que no siempre el toro es asesinado en el ruedo, muchos en su mayoría son indultados, pero como todo ser vivo, a la hora de sufrir de más en su cuerpo físico, pierde el conocimiento.

México es uno de los 9 países alrededor del mundo donde se practica la corrida de toros, se tiene conocimiento que la primera vez que se realizó aquí una fue un 13 de Agosto de 1529, celebrando con ello el primer aniversario de la toma de Tenochtitlán incluso el país es el que mayor número de arenas tiene para realizar este acto, algunos estados en el país han optado por eliminar de sus celebraciones este espectáculo como parte de apoyo a los movimientos que están en contra del maltrato al animal, de hecho ya se han prohibido en dos ocasiones a nivel nacional hace ya, algunos años.

En el sentido místico una corrida de toros tiene los siguientes elementos dentro del ruedo: El ruedo en la tauromaquia está dividido en tres círculos llamados tercios, el círculo en el que están establecidos representan la perfección divina, es por ello que durante la fiesta brava se tiene como objetivo hacer que el toro “caiga” en el centro del círculo, pues es ahí donde se piensa que estará más cerca de Dios, pues se representa al toro como la maldad natural del ser humano, como esos vicios que nos someten día a día, acciones negativas de las que somos presos y actuamos sin razón, se dice que el Torero es el representante de Dios aquí en la tierra, por eso trata de acercar nuestras bajezas (en este caso al toro), a las manos de Dios, para que así podamos eliminar de nosotros, nuestras imperfecciones, el torero es el conductor de esa materia, donde esa materia representada por el toro es nuestra fuerza bruta, nuestro subconsciente dominando el presente, un torero porta su traje de luces símbolo de la adoración al sol, donde busca su propia luz, los cuatro portones que tiene el ruedo son alusión a los puntos cardinales que nos rodean, norte, sur, este, oeste, ese Jinete que lo acompaña es nuestra parte física y el caballo que monta es la mente, donde el momento de la verdad o el momento final llega cuando  el torero expone su pecho a los cuernos del animal y que al inclinarse sobre su cabeza, logra plantar en la espalda (entre los cuernos) del toro su espada, dando como consecuencia su Gran Victoria, esa victoria que diariamente busca el ser humano al momento de abrir sus ojos, y que el torero al lograr derrotar a su oponente y sale en hombros, es como si llegara al Nirvana, es decir, logró que triunfara su ser, mientras el público que se postra en las gradas, lo admira y aplaude su actuación.

Pero si un torero muere dentro del ruedo, es como si demostrara su fracaso ante la vida y las piedras que enturbian nuestro caminar.

Dejando de lado el sentido místico de esta Fiesta Brava, regresemos al respeto absoluto de la vida, quien funge como uno de los principales fundamentos de nuestra civilización, pues seamos francos, la vida siempre se ha alimentado de la vida, tanto vegetal como animal, mismos que entre sellos se matan para cubrir sus necesidades nutritivas.

A título personal puedo decir que estoy en contra de la corrida de toros, pero también estoy en contra de su prohibición, ¿Cómo es esto? Aceptemos la prohibición de la corrida de Toros y cuando esto sea un hecho, también prohibamos cualquier matanza de origen animal para comer carne y por consiguiente prohibamos cortar cualquier tipo de flora, pues se dice que también son seres vivos que sufren, entonces la pregunta sería ¿De qué, nos alimentaríamos?, Diría el Benemérito de los Américas: “El respeto al derecho ajeno, es la paz”, entonces me queda claro que debemos mostrar Tolerancia al no querer prohibir lo que no nos gusta, debemos aprender a tolerar nuestra propia condición humana, que hoy es cruel y violenta.

La realidad es que cada vez existen más sectores en los países donde se practica este arte que rechaza este espectáculo, incluso plataformas como change.org cuenta con varias peticiones a los distintos gobiernos que logran recaudar miles de personas para abolir la corrida de toros.

Se dice que la corrida de toros no es una lucha equitativa, pero muchos no conocemos que la principal norma taurina dice que: Ningún torero puede matar al animal, sin antes arriesgar su propia vida.

Tratamos de extinguir una festividad que viene arrastrando la cobija desde el pasado, pero quién sabe si en el futuro tenga cavidad, no logro entender cómo es que estamos en contra de esta festividad, pero cuando talan un árbol, eliminan de nuestras ciudades pastizales para dar paso al imperio de los centros comerciales, nos mordemos las uñas desesperados para que terminen su obra y poder ir a consumir, lo que ahí nos vendan (claro, durante el derribo de la naturaleza nos ofendemos e indignamos por el permiso que otorgó nuestro gobierno para construir un edificio dirigido al consumismo), no importa si son ofertas reales o no, lo que nos debe preocupar es, en donde gastaremos ese dinero que nos llega cada semana, cada quincena o cada mes.

Dejo este artículo para su estudio personal, donde un servidor sabré aceptar las críticas o los aplausos que reciba del mismo, aceptando con ello la división de ideas, donde cada uno deberá entender que cada cabeza es un mundo y todos piensan diferente, demostrando con ello que existe aún el debate que debemos manejar con la mayor serenidad posible, aceptando el respeto y la tolerancia, para con nuestros semejantes y para con uno mismo.

Deja un comentario