Aunque existen un par de unidades de transporte público adaptadas para personas con discapacidad, este sector de la población no se ha visto beneficiado con esta herramienta, porque no existen las condiciones necesarias para hacerlo, dijo en entrevista Carlos Pérez, presidente del Consejo Estatal de Personas con Discapacidad.
Carlos comentó que ellos, como principal sector beneficiario, desconocen las rutas y horarios que manejan, además de que en alguna ocasión platicó con un chofer que le manifestó las “complicaciones” operativas que para ellos significaba brindar el servicio, lo cual ha hecho prácticamente imposible hacer uso de estas unidades.
“Desconozco en que rutas anden pero los camiones son el 326 y el 747 de transporte público… no hay información de a dónde andan estos autobuses, ya he intentado yo personalmente comunicarme con los dueños de estos autobuses, sin respuesta alguna”.
Cuando oficialmente se pusieron en funciones sí hubo mucha información respecto a cómo iban a estar funcionando estas unidades, sin embargo después, de entonces hasta hoy, existe un total desconocimiento de la dinámica de este par de autobuses.
Argumentó el presidente del consejo que hubiera sido importante que los tomaran en consideración como asociación, porque incluso ellos tienen la posibilidad de difundir esta información para que más personas sepan del servicio y pudieran hacer uso de él.
“Los adaptaron porque así se les pide que se adapten, pero no podemos tomarlo porque no tienen la disposición de subirnos, por su tiempo, por la falta de capacitación para usarlos”.
Para este sector de la población es inminente que este aspecto sea tomado en consideración por la autoridad como parte del proyecto de movilidad que están gestando, donde el acceso universal es fundamental, como lo han dicho ya en repetidas ocasiones no sólo para las personas con una discapacidad sino también para las personas de la tercera edad.
Trabajo para la discapacidad
En cuanto a las oportunidades laborales, Carlos comentó que sí se ha notado un poco más de apertura de parte de la iniciativa pública y privada para ofrecer trabajo a personas con discapacidad, pero sigue siendo insuficiente, porque además generalmente sólo contratan a personas con problemas motrices dejando de lado a las personas ciegas, sordas e incluso con alguna intelectual.
“Ha habido un poco más de rechazo hacia este sector por falta de conocimiento del trato hacia las personas o cómo manejar a este tipo de personas en áreas laborales”.
Las áreas donde se han abierto estas posibilidades de trabajo son generalmente administrativas y en algunos casos como choferes pero han faltado espacios en las áreas de producción donde sobretodo la iniciativa privada tiene temores de que las personas con discapacidad no tengan las habilidades necesarias para desarrollar su encomienda.