La leyenda de los Beatles con Maria Sabina en México

A través de las redes sociales se ha difundido una leyenda, que cuenta que dos de los Beatles visitaron de incógnitos la República Mexicana en 1969.

Según la leyenda, John Lennon y George Harrison estuvieron en Oaxaca pues querían conocer a la sacerdotisa María Sabina, en Huautla, y aprovechar para comer algunos hongos, ya que ambos músicos estaban interesados en esta experiencia extrasensorial.
Durante la visita, los músicos y su guía se detuvieron en el pueblo de Tepetlixpa, donde aprovecharon para probar la gastronomía de la región.
Después, en 1971, la banda de viento llamada Banda Plástica de Tepetlixpa grabó el álbum “Adiós a los Beatles”, con 10 temas del Cuarteto de Liverpool.
Según lo ha relatado José M. Silva, quien fuera director de la banda, él vio a Harrison y Lennon comer mole, pulque, nopales y totopos, pero esos testimonios forman parte de la leyenda, ya que no hay ninguna prueba documental de que los británicos visitaran Oaxaca.

Así, esta visita es uno de los mitos más populares sobre las celebridades que visitaron a María Sabina, pero de esto sólo está la versión que Luis Estrada relató en su libro “Vida de María Sabina”, en el que asegura que John y George fueron en busca de la chamana.
The Beatles casi tocaron en México
El grupo integrado por John Lennon, Paul McCartney, George Harrison y Ringo Starr estuvo cerca de visitar México durante sus años de apogeo.

La visita del cuarteto estaba programada para el 28 de agosto de 1965, fecha en que estaba pactada una presentación en el desaparecido Estadio Azul, pero de último momento fueron censurados y su presentación se canceló.

El encargado de impedir la visita de The Beatles fue el político priista Ernesto Uruchurtu, alias El Regente de Hierro, quien calificó a la banda británica como “un mal ejemplo para la juventud”, además de señalar que el país no estaba listo para un evento de dicha magnitud. Recordemos que el rock no era bien visto por la “momiza” de aquel entonces, lo que a la larga llevaría al rock nacional a más de una década de confinamiento en los hoyos funky, sobre todo después de la satanización de que fue objeto el Festival de Rock y Ruedas de Avándaro, el 11 de septiembre de 1971.

El odio que Uruchurtu tenía contra el rock se debe al Rey del Rock & Roll, Elvis Presley, ya que una vez le ofreció un cheque en blanco para que cantara en los quince años de la hija de un amigo magnate, pero el cheque no convenció a Presley, que lo regresó íntegro a Uruchurtu, quien no tardó en difundir rumores sobre el Rey, como aquel de que prefería besar a tres negras que a una mexicana, y demás lindezas con las que intentó desprestigiarlo en México.