Hace 53 años, nos atrevimos a imaginar lo que parecía imposible. Cuando el 19 de junio de 1973, nuestros fundadores concibieron la primera Universidad de Aguascalientes, plantaron la semilla de un árbol de vocaciones y conocimientos. Con ello también hicieron florecer una promesa.
La promesa de que el talento de nuestra gente encontraría aquí mismo las oportunidades para desarrollarse y que la educación superior se convertiría en una fuerza capaz de transformar nuestro Estado. 53 años después, ese árbol ha crecido y la promesa se ha convertido en una realidad incontestable. Esta realidad se escribe cada día en los estudiantes que llegan a nuestras aulas con la determinación de construir su futuro.
En el profesorado que hace de la enseñanza una forma de servicio. En quienes investigan para aportar respuestas a los desafíos de nuestro tiempo y en nuestros egresados que representan con orgullo a la Universidad Autónoma de Aguascalientes. Más que por sus años, nuestra historia se mide en frutos, en vocaciones realizadas, en contribuciones para el desarrollo de la entidad y sobre todo, en una comunidad universitaria que ha hecho de la educación un motor de bienestar, movilidad social y esperanza.
Celebrar 53 años es reconocer a nuestros fundadores, así como a cada persona que ha ayudado, generación tras generación, a consolidar este gran proyecto educativo. Pero también es asumir la responsabilidad de que debemos seguir construyendo el futuro. Mientras existan jóvenes con sueños, docentes con vocación y una sociedad que crea en el poder transformador del conocimiento, nuestra Casa de Estudios seguirá adelante.
Siendo un árbol de luz, un semillero de talentos que beneficie a toda la sociedad. ¡Feliz aniversario a todas y a todos los que forman parte de esta gran comunidad! ¡Feliz aniversario Universidad Autónoma de Aguascalientes!