Especialistas alertan que los trastornos del sueño afectan actualmente a cerca del 60% de la población adulta en México, consolidándose como una emergencia silenciosa de salud pública. Durante la emisión de Prospectiva 94.5 de la Universidad Autónoma de Aguascalientes, expertos en neurología y psicología advirtieron que la falta de un descanso reparador no solo impacta la productividad diaria, sino que es un precursor directo de enfermedades graves.
Más que simple cansancio
El Dr. César Callejas, médico neurólogo especialista en medicina del sueño, señaló que el sueño es un proceso biológico activo fundamental para la regeneración del organismo. «Dormir mal de manera sostenida se asocia directamente con hipertensión, diabetes, obesidad y un mayor riesgo de enfermedades cardiovasculares», afirmó durante la entrevista.
A largo plazo, el descanso deficiente ha sido vinculado por la evidencia médica como un factor de riesgo para el desarrollo de enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer y el Parkinson.
El papel de los hábitos en la era digital
Por su parte, la psicóloga Diana Hernández destacó que el estilo de vida moderno, caracterizado por el uso excesivo de dispositivos electrónicos, jornadas laborales extenuantes y altos niveles de ansiedad, ha fracturado los ciclos naturales del sueño. La experta recomendó una «higiene del sueño» rigurosa que incluya:
- Mantener horarios estrictos para dormir y despertar.
- Evitar el uso de pantallas al menos una hora antes de acostarse.
- Limitar el ejercicio intenso a las horas previas al descanso.
- Utilizar la habitación exclusivamente para dormir.
Llamado a la acción
Los especialistas enfatizaron que el ronquido —a menudo normalizado— no es inofensivo y suele ser un signo de apnea obstructiva del sueño, una condición que requiere atención médica profesional. Ante síntomas persistentes (tres noches por semana durante al menos dos semanas), el llamado es claro: evitar la automedicación y acudir con especialistas.
El programa concluyó con una reflexión sobre la necesidad de integrar la medicina del sueño en las políticas de salud pública del país, posicionando al descanso como un pilar innegociable de la seguridad, la salud y la calidad de vida.