La senadora con licencia, Nora Ruvalcaba, expresó su rechazo a la reciente propuesta de construir en Aguascalientes una megacárcel similar al modelo implementado en El Salvador bajo la administración de Nayib Bukele. Durante su participación en el programa «Buenos Días Aguascalientes», la política calificó la iniciativa como una postura «demagógica» e inviable dentro del marco jurídico mexicano.
Argumentos contra el modelo de seguridad
Rubalcaba subrayó los siguientes puntos en su crítica a la propuesta, la cual ha sido respaldada por figuras de Acción Nacional:
- Incompatibilidad constitucional: La senadora señaló que el sistema penal en México prioriza la reinserción social, un principio fundamental que no existe en el esquema salvadoreño donde se condena a penas de por vida.
- Atención a las causas: Argumentó que la estrategia de seguridad debe enfocarse en atender el origen de la delincuencia, invirtiendo en educación desde el nivel básico hasta el profesional y garantizando oportunidades de empleo para evitar que los jóvenes sean reclutados por grupos criminales.
- Desigualdad en el sistema: Indicó que el sistema actual suele afectar desproporcionadamente a personas con menos recursos, mientras que la verdadera labor de seguridad debería centrarse en detener a los líderes y perpetradores principales de la violencia.
- Crítica política: Rubalcaba cuestionó la postura de quienes promueven este modelo al recordar que el PAN se ha manifestado históricamente en contra de la reelección y las dictaduras, figuras que, a su juicio, caracterizan al régimen de El Salvador.
Perspectiva de seguridad
La senadora con licencia defendió la estrategia de seguridad de la Cuarta Transformación, asegurando que las cifras muestran una disminución en el índice delictivo al trabajar en coordinación con el Gobierno Federal y la Secretaría de Seguridad Pública. «Nosotros somos de las personas que creemos que hay que reconocer el rezago y la desigualdad; nadie nace queriendo ser delincuente», concluyó, enfatizando que la solución debe provenir de un Estado que garantice derechos y oportunidades, en lugar de apostar únicamente por el incremento de penas y la creación de centros penitenciarios masivos.