En una reciente intervención, la experta Vane de Luna subrayó el rol fundamental de la proteína como un macronutriente esencial para el correcto funcionamiento del organismo. Más allá de su papel ampliamente reconocido en la formación y mantenimiento de la masa muscular, la especialista enfatizó que este nutriente es clave para fortalecer el sistema inmunológico y regular la saciedad, ayudando a controlar la ansiedad por comer.
Tipos de fuentes proteicas
De acuerdo con la especialista, la ingesta proteica debe provenir de dos tipos principales de fuentes, cada una con beneficios específicos:
- Proteína de origen animal: Incluye alimentos como el pollo, pescado, atún, queso y huevo, los cuales, además de proteína, aportan hierro y complejo B, nutrientes vitales para el cuerpo.
- Proteína de origen vegetal: Se encuentra en semillas como la almendra, chía y linaza, además de la quinoa, un alimento destacado por su alto valor proteico.
Recomendaciones profesionales
Ante el creciente interés por la nutrición y el uso de suplementos, la especialista hizo un llamado a la prudencia y a la personalización de los hábitos alimenticios:
- Equilibrio ante todo: No existe una proteína «mejor» que otra; el secreto para una salud óptima radica en equilibrar ambas fuentes (animal y vegetal) según las necesidades particulares de cada persona.
- Uso de suplementos: El consumo de polvos o batidos proteicos debe estar siempre supervisado por un profesional de la salud, especialmente en individuos con antecedentes de problemas renales, debido a que estos productos se metabolizan por vía renal.
- Combatir la desinformación: La experta advirtió sobre el peligro de seguir recomendaciones genéricas en redes sociales. Es fundamental contar con un plan de alimentación personalizado, diseñado por un experto, que tome en cuenta factores críticos como el peso, la edad, el estado de salud y el nivel de actividad física de cada individuo.