Durante una conferencia de prensa, el senador destacó la urgencia de adoptar estrategias de seguridad disruptivas ante la crisis de violencia que enfrenta el país, citando como referente el modelo implementado en El Salvador para reducir drásticamente los índices delictivos.
El legislador, quien recientemente realizó una visita oficial a dicho país, presentó cifras que ilustran el contraste en las políticas públicas: mientras que El Salvador logró reducir sus homicidios de más de 6,600 en 2015 a solo 85 en 2025, México registró 33,550 homicidios durante el 2024, con una tasa de 26 por cada 100 mil habitantes.
Estrategia de seguridad y agenda legislativa
Tras recorrer centros penitenciarios como el CECOT en El Salvador, el senador subrayó que la estrategia salvadoreña se basa en un plan de siete pasos, de los cuales destacó seis fundamentales:
- Reconocimiento del problema: Superar la negación oficial sobre la magnitud de la inseguridad.
- Inteligencia: Identificar focos rojos y modos de operación criminal.
- Marco jurídico: Adecuar las leyes para garantizar sentencias efectivas, evitando la presión criminal sobre el Poder Judicial.
- Operatividad focalizada: Acción directa y coordinada contra los grupos delictivos.
- Cárceles de máxima seguridad: Procesar y confinar adecuadamente a los criminales.
- Recuperación de espacios públicos: Modernización y regeneración de áreas para la sana convivencia ciudadana.
El senador anunció que, como parte de este esfuerzo, ha invitado al presidente de la Cámara de Diputados de El Salvador, Cristian Guevara, a visitar Aguascalientes el próximo mes para compartir estas experiencias. Asimismo, adelantó que presentará un bloque de iniciativas legislativas en materia de seguridad, salud y educación al iniciar el periodo ordinario el próximo 1 de septiembre.
Postura ante la realidad nacional
Respecto a la situación económica y social, el legislador señaló que México requiere un crecimiento que no se alcanzará solo con apoyos gubernamentales, sino con políticas que brinden facilidades a la inversión privada y que no hostiguen a los empresarios.
Finalmente, ante cuestionamientos sobre la inseguridad que afecta incluso a menores de edad —utilizados por el crimen organizado para actividades ilícitas—, el senador hizo un llamado a no «normalizar» la violencia, insistiendo en que la solución requiere mano firme, cero tolerancia a la corrupción y el fin de la impunidad, bajo un esquema de trabajo que priorice la paz y la tranquilidad de los mexicanos.