A TODO EL PRESBITERIO DE AGUASCALIENTES
Presente
Hermanos todos en el ministerio sacerdotal, los saludo con aprecio.
Una inquietud constante y legítima en algunos de Ustedes, es el tener conocimiento de la situación especial o particular que vive algún hermano sacerdote. El Obispo, no puede pronunciarse en algunos casos, pues existe el desarrollo de un Proceso Canónico, sería una irresponsabilidad grande ventilar aspectos de la vida personal de un sacerdote. Por ello cuando un Proceso Canónico ha agotado todas las opciones, permitidas por el Derecho, y formalmente finaliza, es cuando se puede comunicar el resultado y esto sin revelar las causas.
En esta ocasión, es mi deber darles a conocer que el P. PORFIRIO GALINDO ÁLVAREZ, ha sido dimitido del ministerio sacerdotal.
El Dicasterio para la Doctrina de la Fe, mandó la celebración de un Proceso Penal; este Proceso fue revisado en todo momento por el mismo Dicasterio y se le permitió al P. Porfirio, que ejercitará todas las posibilidades que el Derecho Canónico establece para la revisión de sentencias y para la interposición de recursos o apelaciones ante el Tribunal de este Dicasterio. Él así ha actuado, sin que todo esto modificara la sentencia inicial fijada.
Al comunicarles esta noticia, los invito a reflexionar y continuar viviendo con coherencia, compromiso, convencimiento y alegría nuestro ministerio sacerdotal. Si alguien atraviesa una crisis particular, busque ayuda oportuna con un servidor o con alguien de su confianza; no esperemos a que la crisis se complique a puntos en los que la solución es de suyo dolorosa y cargada de sufrimiento para muchas personas.
Pidamos a Dios por el P. Porfirio y seamos cercanos, para ayudar, al hermano que sabemos puede estar cargado con situaciones complejas. Él, desde que le fue comunicada la dimisión, no puede realizar por ningún motivo algún servicio que implique el Orden Sagrado o que sugiera a los fieles que él continua en pleno ejercicio ministerial, excepto, la confesión en peligro de muerte, como lo establecen las normas de la Iglesia.
Como es conocido por todos, el P. Porfirio, cuando ejercía su ministerio sacerdotal, estuvo vinculado a Equipos de Renovación Católica en el Espíritu Santo, incluso participó a nivel nacional en varios eventos. Él siempre se ha resistido a la pena que le ha sido impuesta. Es probable que mantenga vinculación con algunos fieles afines a dicho organismo eclesial y que intente continuar, clandestinamente, asesorando o acompañando algunas actividades, por lo que amablemente les pido, si alguien se da cuenta de que pretende ejercitar el Sagrado Sacerdocio o realizar alguna otra acción impropia, me lo notifiquen para tomar las medidas conducentes.
Les pido que este comunicado lo reservemos solo para nuestro conocimiento, si es necesario comunicarlo a toda la comunidad diocesana se tendrá que hacer, pero de momento no lo es.
Agradezco a todos su atención.
En Cristo y María los bendigo,
+ Mons. Juan Espinoza Jiménez
VIII Obispo de Aguascalientes