La enfermedad renal no avisa, es silenciosa. Así lo vivió Angelita, quien hoy tiene 9 años de trasplantada y nunca tuvo que llegar a diálisis gracias a una detección a tiempo.
Su historia comenzó hace 13 años, cuando tenía 24 años y 3 meses y medio de embarazo. Era completamente asintomática. Fue en los estudios de rutina que les hacen a las embarazadas donde le detectaron la insuficiencia renal.
Si en su tiempo hubiera habido la difusión que hay ahorita, hubiera cambiado mucho, señala.
Durante un año llevó tratamiento conservador, sin medicamentos agresivos, cuidando la alimentación y evitando cambios en su organismo para retrasar lo más posible el trasplante y lograr que su bebé naciera. Lo logró: su hija vivió 2 años y medio dentro de ella -fue cesárea- y hoy tiene 13 años.
Su trasplante fue anticipado, sin haber pasado por diálisis. La donadora fue su cuñada, hermana de su esposo.
Agradecida, Angelita reconoce que ella tuvo recursos para hacerse los estudios, pero no todos tienen esa oportunidad. Por eso ve como una gran posibilidad el programa gratuito de tamizaje que hoy impulsa el Instituto de Enfermos Renales y la campaña ¿Cómo cuidas tus riñones?.
Hizo un llamado a la población:
Concentrarnos en hacernos un estudio por lo menos una vez al año, eso ayudaría mucho. A veces decimos ‘no pasó nada, yo soy asintomática’, pero la enfermedad es tan silenciosa que cuando nos damos cuenta ya está muy avanzada y el deterioro es mucho más fuerte.
Tomar agua, cuidar la alimentación y aprovechar los tamizajes gratuitos -que hoy son una realidad para todos- puede salvar la vida.