Salvador dedicó toda su vida a manejar combis en Aguascalientes. Hace casi un año sufrió un infarto en pleno horario laboral y, lejos de recibir apoyo, hoy enfrenta una demanda de su expatrón que le quiere embargar su casa.
El trabajador no tenía Seguro Social. Al sentir el infarto, tuvo que pedir auxilio a una de sus hijas, quien lo trasladó al Hospital Hidalgo donde logró ser atendido. Asegura que su jefe nunca le llamó, no le visitó y no le apoyó con un peso para medicamentos que hasta hoy sigue necesitando.
Me levanto a las 5:55 para estar a las 6:20 en Pabellón y termino a las 7, 8 de la noche. Son más de 10, 12 horas diarias, diarias, cuenta Salvador.
Ante la falta de apoyo, presentó denuncia en el Centro de Conciliación y Arbitraje. Ahí, según su testimonio, los defensores le indicaron al patrón que debía pagarle una compensación.
La respuesta del expatrón fue: «me sale más barato irme a los soldados». No pagó.
Dos meses y medio después, le llegaron a su casa con una orden de embargo. No era por su denuncia laboral, era una contrademanda: su exjefe presentó ante un juez un supuesto pagaré por 98 mil pesos con su firma, que él asegura es falsa, reclamando un préstamo que jamás solicitó ni recibió.
Yo no le debo a nadie. Sí lo conozco, fue mi patrón. Tengo una demanda laboral. Yo nunca le pedí dinero. Esa firma no es mía, relató a BI Noticias.
Este miércoles 5 de agosto tendrá audiencia donde el juez determinará si procede el embargo de sus pertenencias para hacer efectivo el cobro del pagaré que califica como apócrifo.
Salvador se dice desesperado porque sus abogados no han tomado el caso de forma satisfactoria y hace un llamado a las autoridades para evitar el embargo y para que se ponga atención en la situación de los operadores del transporte público, que trabajan sin seguridad social y jornadas de más de 12 horas sin prestaciones.