Especialistas en Prospectiva señalan que es un tema tabú que se quiere tapar, pese a creación de instituciones de salud emocional; piden política pública de prevención y vinculación con academia
Aguascalientes, 10 de agosto de 2026.- Aguascalientes se encuentra en segundo lugar nacional en tasa de suicidios, un tema que no se habla en medios locales y que se ha querido mantener bajo perfil, advirtió en la periodista Sara Gallegos de Palestra Aguascalientes.
De acuerdo con los datos expuestos en el programa, el promedio nacional es de 7 casos por cada 100 mil habitantes, mientras que en Aguascalientes es de 12 por cada 100 mil, una diferencia considerable. En contraste, la Ciudad de México ha logrado bajar mucho su índice.
«¿Cómo es posible que estemos en segundo lugar y no lo escuchemos en los medios, en ningún lado? A veces lo quieren tapar un poco», cuestionó Gallegos.
Tregua mediática que no bajó cifras
El periodista Leo Márquez de El Heraldo recordó que hubo un momento en que el tema se manejaba con morbo, con conteos programa tras programa de «el número fulano de tal» y gente a la expectativa de cuántos iban. Hubo un acuerdo no público entre medios para no hacer apología ni conteo morboso y evitar contribuir a ese morbo, sobre todo evitando ser explícitos en mecanismos.
«Aun a pesar de esa tregua entre medios para no mencionarlo, los números nos indican que no ha sucedido nada», señaló.
Y eso, dijo, pese a que se han creado instituciones municipales y estatales específicamente destinadas a la atención de la salud emocional y mental.
¿Quién vigila que realmente atiendan?
Sara Gallegos cuestionó la operación real de esas instituciones:
«¿Quién realmente está viendo que se esté ayudando, que se esté haciendo algo, que los estén tratando bien, que la gente que está ahí realmente es porque tenga que estar? ¿Quién vigila que exista una política pública que realmente ataque el problema?»
La causa de fondo, coincidieron, no se ha atendido: falta prevención, orientación psicológica y presupuestos marginales para salud mental. Académicamente se ha señalado que evitar la explicitación de métodos ayuda, pero no es suficiente si no se atacan las causas.
En la UAA el tema sí se trabaja. El viernes pasado, en el ejercicio de tesis en 3 minutos, salió a colación el suicidio como línea de investigación. Los académicos lo están estudiando, pero necesitan foco y vinculación con autoridades, que hoy actúan según su propio criterio sin buscar la opinión de expertos.
Contexto de violencia, economía y costo de atención
Vivimos en un contexto de violencia y económico complicado, y desde todos los núcleos sociales se puede atacar el problema, señalaron. Antes no se conocía a nadie con depresión, hoy todos conocen a alguien. La ansiedad post-pandemia se quedó y se le dio vuelta a la página sin atenderla.
El acceso es otro factor: una consulta psicológica puede costar hasta mil pesos, más medicamentos. Cuando hay necesidad económica, la prioridad es pagar escuela, casa y comida.
«Esa es la realidad a la que están expuestos los sectores más populares, si te vas al oriente de la ciudad vas a encontrar problemáticas por un montón. Se tendría que focalizar esfuerzos institucionales hacia allá», dijo Leo Márquez.
Aunque el problema se da en todos los estratos sociales, independientemente de situación cultural o económica, el sector público debería atender prioritariamente a las personas más vulnerables económicamente.
Ambos periodistas coincidieron en que sí hay que hablar del tema, con responsabilidad, para impulsar prevención y no dejarlo en el olvido.