Pese a mayor acceso a educación superior, enfrentan barreras económicas, digitales y de empleo; solo 3% tiene movilidad internacional y comunidades indígenas casi excluidas de becas: UNESCO
Aguascalientes, 11 de agosto de 2026.- Jóvenes de Aguascalientes perciben un futuro con más incertidumbre que oportunidades y quisieran condiciones mejores a las que hoy avizoran, entre falta de empleos bien pagados, costos de educación y acceso desigual a tecnología.
El tema cobra relevancia en vísperas del Día Internacional de la Juventud este 12 de agosto, y tras el informe mundial de la UNESCO sobre tendencias de educación superior 2026 que sistematiza datos de 146 países, incluido México.
De acuerdo con el informe, el acceso a la educación superior creció 33% en la última década, alcanzando 213 millones de estudiantes en 2023. Sin embargo, persisten desafíos estructurales: más jóvenes entran a la universidad, pero no todos llegan a titularse por barreras financieras, preparación insuficiente o porque asumen responsabilidades familiares.
A eso se suma que solo 3% de estudiantes participa en movilidad internacional, y un tercio de la población mundial sigue desconectada de internet, lo que limita aprendizaje flexible para los más vulnerables.
La población indígena es de los sectores más desatendidos: apenas se menciona en políticas de inclusión y menos de 9% de países los considera explícitamente beneficiarios en programas nacionales de becas, además de baja representación en puestos académicos y de dirección.
En Aguascalientes, jóvenes entrevistados por Más que Radio señalan que quisieran empleos formales mejor pagados, vivienda accesible y educación de calidad sin endeudarse, pero avizoran un mercado saturado, informalidad y necesidad de salir del estado para crecer.
«Queremos un futuro mejor del que vemos», es la frase que se repite entre estudiantes de bachillerato y universidad que buscan insertarse a educación superior y laboral.
Para cumplir el Objetivo de Desarrollo Sostenible 4 al 2030 de garantizar educación inclusiva, equitativa y de calidad, el informe de UNESCO concluye que es urgente pasar de compromisos formales a inversiones concretas que eliminen discriminación y aseguren que la educación superior sea derecho humano real y no privilegio de pocos.