El ex senador y ex secretario de la Comisión Estatal de Procesos Internos afirma que con menos de 8 mil militantes en el estado, la convocatoria del CEN para renovar presidencia y secretaría no supo capitalizar coyuntura para activar competencia, foros y participación de base que defina rumbo hacia alcaldías, diputaciones y gubernatura
Aguascalientes, 17 de agosto de 2026.- El PRI en Aguascalientes perdió una oportuna coyuntura para darle vida, actividad y movimiento al partido con su proceso interno de renovación del Comité Directivo Estatal.
Así lo señaló el ex senador, ex diputado y ex presidente municipal, Miguel Romo Medina, en entrevista en Quiero TV Noticias, Rincón Jurídico con Irving Tafoya Dávila, al analizar el proceso que derivó en un triunfo por default.
«Los partidos políticos por ley son las instituciones a través de las cuales se puede participar para alcanzar cargos de elección popular, presidencias municipales, regidurías, gubernaturas, diputación federal, Senado, diputados locales, presidente de la República. Es la única vía a través de una organización política acreditada conforme a la ley, con excepción de candidaturas independientes que también siguen procedimiento», explicó.
Los partidos tienen que acudir ante el electorado, salir al espacio comunitario, convencer, dar confianza, integrar al ciudadano en simpatía y aceptación hacia el partido. Tiene que ser un partido fuerte, fortalecido, organizado y con vida.
«El partido no se hace con el membrete y con el edificio, con las oficinas. Los partidos lo hacen las militancias, las gentes que participan activamente. Esa base, ese sustento, esa cimentación o esa savia que le da vida a un partido debe tenérsele presente y abrirle espacios para que pueda actuar, opinar y tomar decisiones, para que se sienta con sentido de pertenencia, con importancia de ser alguien en la vida real del partido, no en la imaginaria, no para la fotografía».
Recientemente el Comité Ejecutivo Nacional expidió la convocatoria para la renovación del Comité Directivo Estatal en Aguascalientes, presidente y secretario. Es una invitación para convocar a los priistas, a los militantes, a participar, para que quienes se sientan con capacidad, interés y deseo de asumir responsabilidad levanten la mano y digan «aquí estoy, yo voy», y establecer una vía donde los militantes puedan contrastar a quienes aspiran, o que la misma militancia impulse de manera original a una figura.
«Esto significa movimiento en la vida del partido. Vida, participación, actividad. Y esa es la forma como un partido puede acreditar fortaleza y energía de movilidad política real».
Finalmente solo dos fórmulas se registraron formalmente ante la Comisión de Procesos Internos, y una tercera mujer que no se registró. La convocatoria no cumplió su objetivo, no logró capitalizar la coyuntura para darle vida, actividad, participación, movimiento y desarrollo a la vida del partido.
«Una competencia, una confrontación, un proceso, activa a todo mundo. Quienes están a favor, quienes no. Los militantes van a actos de uno, van a actos de otro, a reuniones, a discutir, a preguntar para conocer objetivos, compromiso, visión que tiene una fórmula o la que tiene otra. Y eso genera fortaleza, vida, actividad, movimiento».
Por cuestiones eminentemente de trámite que se pudieron haber subsanado previamente para facilitar, el proceso no se dio. Romo Medina reconoció que cualquier partido tiene que cumplir con términos de ley, más ahora con legislación electoral bien establecida, rígida, instituto electoral que supervisa, tribunal que determina si se cumplió proceso.
«Hay que cumplir con la ley, con los requisitos, eso no está en duda. Pero un partido, si tiene la intención de convocar y de invitar a una movilidad y participación de su militancia, puede previamente ir facilitando e induciendo para alentar a quienes se puedan interesar y que vayan cumpliendo con lo establecido».
Desconoce con precisión qué se dictaminó, eso lo debe señalar la Comisión de Procesos Internos, pero insiste que la convocatoria no cumplió la expectativa de lograr esa movilidad.
Era una excelente oportunidad para que los poco menos de 8 mil militantes que todavía conserva el partido en el estado determinaran a través del voto directo quién quería que los siguiera representando y de ahí retomar.
«Si nos vamos a la moda con el fútbol, estás jugando una final y resulta que el que ganó, ganó por default. No hay ganador ni perdedores, ni ganadores ni perdedores. Nadie ganó, nadie perdió. Fue por default».
Romo Medina, quien fue secretario de esa Comisión Estatal de Procesos Internos, sabe que se tienen que cumplir requisitos, pero cree que se perdió la oportunidad de que fueran los propios militantes quienes determinaran quién los fuera a representar y de ahí decir «estos son los que van a representar ya no solo en esto, sino en una eventual elección con candidatos a presidentes municipales, diputados locales y hasta en supuesto caso el de gobernador o gobernadora».
El PRI, dijo, ha tenido muy buenos gobernadores y se estaba haciendo un ejercicio de recordar los gobiernos de Landeros, Barberena, Otto Granados, Carlos Lozano, pero se perdió la oportunidad.
«La convocatoria que es una invitación que el Comité Nacional tiene facultad de expedir, te convoco para que participes, no cumplió con su objetivo, no supo capitalizar esa gran oportunidad de participación. Se sigue una inercia. No hay vida, no hay movimiento, no hay participación y eso es nocivo para cualquier partido».