ENCODAT reporta caída de 28% a 17.8% en jóvenes de 12 a 17 años, pero Aguascalientes mantiene las prevalencias más altas del país. Especialistas advierten cambio de perfil y mayor disponibilidad de drogas baratas
Aguascalientes, Ags.- El consumo de alcohol entre adolescentes en México registra una caída histórica, pero no significa que el problema haya desaparecido, sino que se está transformando hacia otras sustancias más baratas, más disponibles y más difíciles de detectar.
De acuerdo con la ENCODAT 2025, la primera encuesta en 10 años, el consumo de alcohol en el último año en adolescentes de 12 a 17 años bajó de 28% en 2016 a 17.8% en 2025. El consumo excesivo mensual cayó de 8.3% a 2.6%.
Sin embargo, la ENSANUD 2023 matiza: 21% de los jóvenes de 10 a 19 años consumió alcohol en el último año, cifra que sube a 32.5% en el grupo de 16 a 17 años. El análisis de la ENSANUD 2020-2024 coloca a Aguascalientes con las mayores prevalencias del país de consumo actual y excesivo en población de 10 años y más.
El tema fue analizado en Prospectiva 94.5 de Radio UAA con el Dr. Giancarlo Lisandro Ojeda Aguilar, especialista en consumo problemático de sustancias, y el Dr. Francisco Hernández Fernández, especialista en seguridad ciudadana.
No son menos, es otro grupo
Para los especialistas, no hay una reducción homogénea. Baja el alcohol, pero sube el consumo de vapeadores y cigarrillos electrónicos, que se rellenan con cannabis u otras drogas. La edad de inicio, además, se adelantó de 13.6 a 13.2 años.
Un artículo reciente de la revista Salud Pública de México, con una muestra de 15,353 adultos, encontró que quienes más consumen ahora no son solo los hombres, sino personas con mayor nivel académico, mayor nivel socioeconómico, trabajo estable y entre 18 y 35 años.
«No me atrevería a decir que son menos los que consumen. Está cambiando el perfil y se está moviendo hacia otra población», explicó Ojeda Aguilar.
A esto se suma una crítica metodológica: en la ENCODAT 2025 se entrevistó a adolescentes junto a sus padres, lo que pudo generar subreporte.
La paradoja de Aguascalientes: todo normalizado
Aguascalientes vive una paradoja. A pesar de la Feria Nacional de San Marcos y de controles formales, el geovisor del Inegi muestra muchos puntos de venta de alcohol alrededor de escuelas.
Desde la sociología, Francisco Hernández lo explica con la teoría de la reproducción social y el habitus de Bourdieu: beber se transmite como sinónimo de divertirse, ser adulto, pertenecer y celebrar.
«La primera cerveza te la ofrecen en tu familia. Beber es divertirse, beber es ser adulto. Eso reduce la percepción de riesgo. Vas a una tienda y es más probable que haya una cerveza que algo de la canasta básica», señalaron. Además, la cruda llega horas después y es difícil que el cerebro asocie la consecuencia negativa con el consumo.
La Generación Z migra a la salud mental, el bienestar y la socialización digital, pero no deja de consumir. Ahora prefiere cocteles preparados RTD que esconden más alcohol que una cerveza – 9 a 10 grados contra 4 a 6 de una cerveza – y busca la llamada «sobriedad seca»: sustancias que dan el efecto sin la cruda.
$50 pesos para toda la semana
En entornos vulnerables el cambio es más drástico. Fraccionamientos como Valle de los Cactus, antes premiados por su diseño, hoy son puntos rojos. Se reporta consumo de gas de coladeras e inhalantes.
«Antes había dos o tres sustancias. Ahora en una colonia hay más puntos de droga que tienditas. Ahí encuentras lo que quieras», advirtió Ojeda.
La metanfetamina es hoy el gran problema en Aguascalientes: con 50 pesos un joven puede consumir toda la semana, mucho más barato que mantener un consumo de alcohol de fin de semana. Mientras en una tienda no le venden alcohol a un menor, en el punto le venden todo sin regulación.
Ya no huelen a alcohol
El impacto se ve en seguridad vial. Antes el alcohol era causa directa de accidentes y se creó el alcoholímetro. Hoy los conductores no huelen a alcohol, pero van bajo efectos de otras psicoactivas y con exceso de velocidad. La violencia de pareja y familiar que antes se asociaba al alcohol, ahora se asocia a metanfetamina y no se registra como tal.
¿Cómo detectar un consumo problemático?
Los especialistas dieron indicadores claros:
- Cantidad: Más de 5 copas estándar en hombres y 3 en mujeres en una ocasión – una cerveza de 355 ml o un shot es una copa estándar.
- Conducta: Dejar escuela, trabajo o familia por consumir, aumento progresivo de la cantidad por tolerancia y síntomas de abstinencia.
- En casa: Llegar tarde varias veces por semana bajo efectos y cada vez con mayor frecuencia. Alcohol: habla arrastrada, movimientos lentos y olor. Metanfetamina: llega muy acelerado y sobreestimulado.
Políticas que no alcanzan
Los expertos coincidieron en que decir «no tomes» no funciona.
- Jóvenes en Conflicto con la Ley (Juzgados de Justicia Cívica): citan a padres de menores involucrados en riñas o robos menores, dan charlas y canalizan a tratamiento.
- Municipio: programas de prevención primaria en escuelas como «Vivir sin drogas».
- Estado – Programa Reintegra: ofrece a detenidos por delitos menores bajo efectos de droga internamiento en centros certificados. Redujo robos a casa habitación, pero la recaída es alta cuando vuelven al barrio donde todos consumen.
Falta, señalaron, regulación urgente de anexos no certificados que operan por lucro y no por rehabilitación. Mientras en San Francisco la calle Hyde se controla suministrando jeringas y sustancia para mantener a la población adicta pacífica -política de reducción de daños-, en México solo existe un centro de consumo controlado en el norte del país, en Tijuana/Juárez.
«No hay sustancia inocua. Ni siquiera los vapeadores, que no son vapor de agua y ya generan la enfermedad EVALI. Toda sustancia genera cambios en el organismo», concluyó Ojeda Aguilar.
La conclusión es clara: la baja nacional no es para celebrarse sin matices. Persiste el inicio temprano, el consumo intensivo concentrado y Aguascalientes sigue siendo un caso relevante que exige prevención desde la infancia, intervención de familia, escuela, pares y regulación de redes sociales donde hoy se vende la droga.