En las instalaciones del Servicio Médico Forense (SEMEFO) del estado de Aguascalientes se encuentran 25 cuerpos que aún no han sido identificados, situación que pone en evidencia una crisis forense que las autoridades locales no han logrado resolver de manera expedita.
El fiscal general del estado, Manuel Alonso García, reconoció que el avance en la identificación de estas personas es de apenas el 10 %, un porcentaje alarmantemente bajo que refleja las dificultades del sistema para dar respuesta a las familias que buscan a sus seres queridos desaparecidos.
«Seguimos en este proceso, a veces no dependemos de nosotros», señaló Alonso García, al explicar que la identificación de los cuerpos está sujeta a múltiples factores externos, entre ellos la obtención de información proporcionada por otras fiscalías del país, registros biométricos, estudios de laboratorio y, sobre todo, pruebas de ADN que permitan establecer la identidad de las víctimas.
Dependencia de otras instituciones
El fiscal detalló que muchos de los casos que permanecen en el SEMEFO corresponden a personas que en su momento fueron reportadas como desaparecidas. En ese sentido, destacó que en varios de estos casos ya se tienen vinculados a proceso a los presuntos responsables, lo cual representa un avance en la investigación criminal, pero no resuelve la incertidumbre de las familias que aún no pueden dar cristiana sepultura a sus familiares.
De acuerdo con Alonso García, el Banco Nacional Forense contribuye a agilizar los procesos de identificación mediante el cruce de información biométrica y otros registros que permiten establecer la identidad de las personas cuyos restos permanecen sin nombre en las instalaciones del SEMEFO.
Un reto de sensibilidad y eficacia
El titular de la Fiscalía General del Estado admitió que la atención a las personas desaparecidas representa uno de los principales retos y responsabilidades de la institución. «Tenemos que seguir siendo no nomás sensibles, sino lógicamente eficaces en este tema», expresó.
Para hacer frente a esta situación, la Fiscalía mantiene operativos de búsqueda en coordinación con la Comisión de Búsqueda del Estado, familiares de las víctimas y colectivos de personas desaparecidas, aunque el cuello de botella en la identificación de cuerpos sigue siendo una deuda pendiente.
La angustia de las familias
La situación genera una preocupación creciente entre la ciudadanía, ya que podría haber familias en Aguascalientes o en otros estados de la República que están buscando a un familiar desaparecido y que, sin saberlo, podría encontrarse entre los 25 cuerpos no identificados que permanecen en las instalaciones del SEMEFO.
El caso de Aguascalientes no es aislado: forma parte de una crisis forense nacional que ha sido denunciada por organizaciones de derechos humanos y colectivos de búsqueda, quienes señalan que en diversas entidades del país las morgues y servicios médicos forenses operan con sobrecarga de trabajo, falta de recursos y rezagos en la identificación de víctimas.
Hasta el momento, la Fiscalía General del Estado no ha precisado un plazo estimado para completar la identificación de los 25 cuerpos, ni ha informado sobre posibles medidas extraordinarias para acelerar un proceso que, hasta ahora, avanza a paso lento.