El rector de la Universidad Autónoma de Aguascalientes (UAA), Juan Carlos Arredondo Hernández, reconoció públicamente la existencia de un problema de seguridad en las inmediaciones del Bachillerato Oriente de la institución, ubicado en el fraccionamiento Parras, donde se ha detectado la presencia de narcomenudistas que intentan contactar a los estudiantes para ofrecerles sustancias ilícitas.
Durante una entrevista, el rector confirmó que las autoridades universitarias tienen conocimiento de que hay personas en la zona que se acercan a los adolescentes con la intención de captarlos mediante la venta de droga. «Hay el conocimiento de que hay gente que acerca droga, cosas con la intención de captar a alguno de los chicos», señaló Arredondo Hernández, al precisar que esta actividad ocurre afuera del plantel educativo.
Un problema identificado desde la campaña de rectoría
El titular de la máxima casa de estudios del estado reveló que este riesgo ya había sido detectado durante la campaña para el proceso de designación de la nueva rectoría. En ese entonces, reconocieron la necesidad de incrementar la presencia de elementos de seguridad pública en la zona para evitar que las sustancias ilícitas lleguen a los jóvenes.
A pesar de que la actividad delictiva no se registra al interior de las instalaciones escolares, la proximidad de los narcomenudistas representa una amenaza directa para la integridad de los alumnos, muchos de ellos en edad adolescente y, por tanto, en una etapa vulnerable ante el reclutamiento de redes de distribución de drogas.
Refuerzo de seguridad solicitado
Ante esta situación, la UAA ya ha tomado cartas en el asunto. Arredondo Hernández aseguró que se ha solicitado a las autoridades correspondientes una mayor presencia de elementos de seguridad pública en las inmediaciones del Bachillerato Oriente, con el objetivo de proteger a las juventudes y disuadir la actividad de los distribuidores.
El reconocimiento del rector pone sobre la mesa una problemática que, según sus propias palabras, ya estaba en el radar de la institución, pero que cobra relevancia ante la necesidad de actuar de manera preventiva para evitar que estudiantes del bachillerato sean captados por redes de narcomenudeo que operan en la zona oriente de la ciudad.
Hasta el momento, no se han reportado detenciones relacionadas con estos hechos ni se ha precisado si la seguridad privada de la universidad ha intervenido directamente contra los presuntos narcomenudistas identificados.