De 2011 a la fecha, la Fiscalía General del Estado ha recibido siete denuncias por delitos sexuales contra sacerdotes y ministros religiosos, según información obtenida por este medio a través de una solicitud de transparencia. De esas carpetas, cuatro han llegado a la vinculación a proceso.
Los casos, uno por uno
Las denuncias por delitos sexuales se distribuyen así en los últimos 15 años:
- 2011: dos querellas en el mismo año —una por atentados al pudor y otra por corrupción de menores, ambas contra ministros religiosos—. Ninguna precisa mayores detalles y hoy reposan en archivo temporal.
- 2017: denuncia contra un sacerdote por violación; la carpeta sigue en etapa de integración, sin resolverse ocho años después.
- 2018: las primeras dos vinculaciones a proceso de la lista, una por violación y otra por atentados al pudor, ambas contra ministros religiosos. Ese mismo año se presentó una quinta denuncia, también por violación, que permanece en integración.
- 2023: nueva querella por atentados al pudor contra un sacerdote, con vinculación a proceso lograda.
- 2024: otra denuncia por el mismo delito, también con vinculación a proceso del imputado.
Más allá de los delitos sexuales
La solicitud de transparencia revela un panorama más amplio: entre 2010 y la fecha, la Fiscalía ha iniciado 39 carpetas de investigación contra personas que desempeñan funciones religiosas por hechos diversos: amenazas, fraude, daños culposos y dolosos, robo calificado, violencia familiar, lesiones, cohecho, allanamiento de morada y portación de armas prohibidas.
De ese total, la mayoría permanece en integración; nueve carpetas están en archivo temporal y en solo tres casos se determinó el no ejercicio de la acción penal: un sacerdote denunciado por fraude en 2013, un sacristán investigado por portación de arma prohibida en 2025 y otro sacerdote indagado por lesiones culposas por atropello ese mismo año. Además de los cuatro procesados por delitos sexuales, al menos tres sacerdotes más han sido vinculados a proceso por otros delitos.
Impunidad en curso
El dato más llamativo es el desfase temporal: la denuncia por violación de 2017 sigue abierta sin resolución, mientras varias carpetas del periodo 2010-2011 duermen en el archivo. La información disponible no precisa el estatus judicial actual de los cuatro imputados vinculados a proceso ni si permanecen en funciones ministeriales.
La cifra surge en un contexto en el que la Iglesia católica enfrenta un escrutinio creciente por casos de abuso en el país, y en el mismo fin de semana en que el obispo de Aguascalientes, Juan Espinosa Jiménez, hizo un llamado a la honestidad y a no normalizar la corrupción, recordando que «gobernar es servir, no servirse».