Elementos de la Policía Estatal detuvieron en el municipio de San Francisco de los Romos a un hombre identificado como Omar, alias «El Pinto», de 44 años, señalado por vecinos de sacrificar perros, cocinarlos y consumirlos. Según confirmó la Fiscalía General del Estado, se trata del primer caso de este tipo detectado en la entidad.
La detención y el señalamiento vecinal
El arresto ocurrió cuando los oficiales detectaron a Omar intentando ingresar a una vivienda —»obviamente para nada bueno», precisó el reporte policial— en la calle Naranjo y Salinas. El hombre intentó huir, fue alcanzado metros más adelante y, en la revisión preventiva, le fue encontrado un cuchillo y un machete.
Fue en ese momento cuando comenzaron a llegar los vecinos: «Oficial, llévenselo, es que se comió a mi perro«, relataron los oficiales, quienes al principio no podían creerlo.
El cateo: huesos, un perro muerto y la olla
Con base en los señalamientos, las autoridades catearon el domicilio del imputado y encontraron un escenario estremecedor:
- Numerosos huesos con características correspondientes a perros, restos que representan aproximadamente cinco animales.
- Un perro muerto en el traspatio de la vivienda.
- Una olla metálica, que, de acuerdo con las investigaciones, era la que utilizaba para cocinar a los animales.
La confesión
El fiscal estatal confirmó que el propio Omar reconoció ante las autoridades que se llevaba perros, los mataba, los guisaba y posteriormente se los comía. En su declaración explicó que los mataba a golpes con palos antes de cocinarlos y reveló un detalle escalofriante: el corazón era la parte que más le gustaba consumir.
Habló de ello con total naturalidad, como si fuera «una historia normal», lejos de mostrarlo como algo perturbador.
Antecedentes y cargos
Al identificarlo, las autoridades descubrieron que Omar tenía además una orden de captura vigente por delitos contra la salud. Ahora se le imputa el delito de equilibrio ecológico, además del de portación del arma blanca que motivó su primera detención.
La polémica en redes
El caso provocó indignación, pero también una reacción inesperada: en redes sociales, lejos de pedir justicia por los animales, muchos usuarios justificaron los hechos con argumentos como «tú te comes una vaca, un borrego, una gallina» o «qué bueno que los estaba matando, hay muchos perros». Incluso hubo quienes ofrecieron pagar la fianza para que saliera en libertad.
Desde el noticiero se lamentó esta postura: se trata de perros domésticos, animales que forman parte de las familias, y de un hecho ocurrido en el interior de un hogar, «donde duermen y comen», no en un contexto de consumo regulado. Se recordó además que, pese a que la ley que castiga el maltrato animal fue anunciada «con circo, maromo y teatro», históricamente los responsables apenas han recibido trabajos comunitarios. En este caso, se espera que el castigo sea más severo.
La investigación continúa para determinar cuántos animales pudieron ser víctimas y si existen más antecedentes en la zona.