Nancy Gutiérrez enfrenta el reto de la violencia sexual a mujeres en Aguascalientes «Subo a esta tribuna para hablarles de una triste realidad en la que no siempre se habla, pero que se vive en un gran número de hogares en Aguascalientes. De acuerdo con la encuesta nacional sobre la dinámica de las relaciones en los hogares, en nuestro estado el 53% de las mujeres de 15 años y más han vivido violencia sexual a lo largo de su vida. Un 26% la vivió apenas en los últimos 12 meses y hay un dato que debería de preocuparnos aún más.
El 10% de las mujeres en Aguascalientes reportó haber sufrido abuso sexual durante su infancia y el 5% sufrió una violación o un intento de violación antes de cumplir 15 años. Estamos hablando de niñas. El abuso sexual en la mayoría de los casos no lo comete un desconocido, ocurre dentro del hogar, en el círculo más cercano y de mayor confianza de la víctima.
Un familiar, la pareja de la mamá, el mismo padre, alguien que convive con la familia todos los días. Eso es lo que hace de este delito algo particularmente doloroso y difícil de enfrentar. La víctima con frecuencia depende económica o emocionalmente de la misma persona que la agrede y eso la coloca en un silencio forzado.
Muchas víctimas no denuncian por miedo, por vergüenza, por amenazas o porque piensan que no le van a creer. Así que las cifras que les acabo de compartir, siendo ya alarmantes, seguramente se quedan cortas frente a la magnitud real del problema. Nuestro Código Penal sanciona el abuso sexual en su forma general con apenas seis meses a tres años de prisión.
Aguascalientes a la fecha tiene las penas más bajas de todo el país frente a un delito que, como ya vimos, ocurre con enorme frecuencia y muchas veces dentro de la propia familia. Es precisamente para corregir esa desproporción que hoy tenemos frente a nosotros el dictamen de reforma al artículo 115 de nuestro Código Penal, que eleva la pena base del abuso sexual a un rango de cinco a diez años de prisión, incorporando agravantes que responden exactamente a la realidad que acabo de describir. Cuando el abuso sexual sea en contra de una persona menor de 18 años, cuando no tenga capacidad para resistir la conducta del agresor, cuando el delito se cometa con la intervención directa de dos o más personas o cuando exista violencia física o moral, la pena podrá incrementarse con hasta 15 años de prisión.
Pero endurecer las penas no basta, hace falta la prevención, la atención de las víctimas, el acceso real de la justicia. Hace falta que como padres y madres seamos realmente responsables de nuestros hijos y que estemos atentos a lo que les está pasando. «