La Casa de Asistencia del DIF estatal resguarda actualmente a 14 personas en situación de movilidad —familias provenientes del sur del país y connacionales deportados de Estados Unidos—, a quienes se brinda alojamiento temporal, alimentación, atención médica y apoyo psicológico, informó el director general del organismo, Héctor Castorena Esparza.
Quiénes son y cómo llegan
Se trata de familias y personas que arribaron a Aguascalientes en busca de mejores oportunidades de vida, canalizadas al albergue mediante reportes ciudadanos y corporaciones de seguridad. «Son personas que vienen del sur, que vienen de Estados Unidos o que buscan un espacio de vida aquí y llegan de manera migratoria. Mientras buscan dónde vivir, se establecen, les damos ese tipo de refugio», explicó Castorena Esparza.
Las reglas del albergue
El esquema combina apoyo con orden: los beneficiarios pueden entrar y salir, pero deben regresar temprano —no se permiten llegadas de madrugada—. La estancia base es de un mes, tiempo en el que, según el funcionario, las familias se estabilizan; si surgen situaciones especiales, como el caso de niñas y niños, se otorga prórroga.
El servicio incluye alimentación, enfermería y atención psicológica, y el DIF trabaja en la valoración de cada caso para definir su reintegración familiar o su canalización al lugar de origen, «garantizando en todo momento el respeto a sus derechos humanos».
Un corredor de tránsito
El dato ilustra el papel de Aguascalientes como punto de paso y de destino en las rutas migratorias del centro-norte del país: la entidad colinda con Zacatecas y Jalisco, por donde transitan quienes buscan llegar a la frontera o a los polos de empleo del Bajío, así como los deportados que retornan del norte y buscan rehacer su vida en el interior de México.
«Normalmente vienen buscando una mejor vida: van a Estados Unidos o vienen a establecerse aquí en Aguascalientes, y mientras se establecen, nosotros ofrecemos este espacio para que vivan bien, sobre todo estos niños», concluyó el titular del DIF.