- Ante el inicio del periodo ordinario de sesiones del Congreso local, el fiscal general del Estado, Manuel Alonso García, reiteró la propuesta de crear una ley estatal de extinción de dominio que permita declarar la pérdida de derechos de propiedad sobre los inmuebles abandonados que sirven de escenario para la comisión de faltas administrativas o delitos, conocidos popularmente como picaderos.
- El problema: aseguran, liberan y vuelven a ocuparse
- El fiscal explicó que, aunque la Fiscalía catea y asegura estos espacios, una vez liberados vuelven a ser ocupados para el consumo y venta de enervantes, convirtiéndose en focos rojos de inseguridad:
- «Tenemos muchos casos de domicilios que se utilizan como picaderos o para venta de droga. Se catean, se aseguran por un tiempo, pero cuando se libera, lamentablemente vuelven a utilizar estos inmuebles para otro tipo de delitos», señaló Alonso García.
- ¿En qué consiste la propuesta?
- Con la nueva ley, los inmuebles utilizados para la comisión de delitos pasarían a ser propiedad del Estado y podrían destinarse a la Procuración de Justicia, la Seguridad Pública o la Beneficencia Pública.
- El fiscal precisó que el combate iría al corazón de la logística criminal: «Precisamente se busca combatir desde el ámbito de la logística criminal. Lo que más buscamos es que estos inmuebles que utilizan como picaderos no vuelvan a ser utilizados».
- Un procedimiento civil, no penal
- Alonso García aclaró que el mecanismo no sería de índole penal en primera instancia, sino civil, conduciendo posteriormente a un ámbito de aseguramiento. La propuesta replicaría la ley federal de extinción de dominio —que asegura bienes, inmuebles y muebles obtenidos por la comisión de delitos— y figuras similares que ya existen en otros estados de la República.
- La iniciativa ya ha sido platicada tanto en la mesa ciudadana de seguridad como con legisladores locales, quienes analizan su necesidad. De concretarse, los espacios rescatados dejarían de ser puntos de reunión para el crimen organizado y el narcomenudeo, uno de los principales reclamos vecinales en colonias con viviendas abandonadas.