El notario público 49 y ex secretario general de Gobierno, Juan Manuel Flores Femat, señaló que el equilibrio de poderes que falla en México está en la Cámara de Diputados: el órgano que aprueba y vigila el gasto federal, pero que permite que el subejercicio se use en obras visibles de cara a la elección.
«Obras por todas partes» antes de votar
Flores Femat explicó la mecánica: la Cámara no solo aprueba el Presupuesto de Egresos, tiene la obligación de vigilar que el gasto se realice conforme a lo aprobado, cuidar el subejercicio y recomponer rubros. Pero el año electoral lo distorsiona todo:
«El problema de este año, de todos los años antes de la elección, es que el subejercicio —el dinero que no gastaste— lo vas a usar en obras por todas partes, para utilizar lo que tenías del año pasado y del antepasado. Y hoy, en año electoral, lo vas a ver en obras que reflejan un contenido electoral. Ya lo estamos viendo».
1,200 mdp menos por no estar en el «bienestar»
El ex funcionario fue duro al describir el trato financiero que recibe Aguascalientes del gobierno federal:
«Le recortaron a Aguascalientes 1,200 millones de pesos en participaciones, 500 solo en el rubro de salud. Pero también fue un castigo, porque Aguascalientes no está incluido en la política del bienestar«.
Denunció además el calendario de la subrogación del IMSS: los servicios que el estado da a derechohabientes se pagan hasta mayo, sin retroactividad. Relató que en su gestión, con Miguel Ángel Pisa al frente, tuvo que gestionar y reclamar para que el pago fuera retroactivo: «Me dicen: tengo una buena noticia, ya está liberado el presupuesto, pero a partir de mayo. Oye, pero yo di servicios a derechohabientes del IMSS desde enero. No, te lo voy a dar hasta mayo. Entonces nos adelantan para cubrir el déficit: gástale y te lo repongo. No te garantiza solvencia».
«No es cierto que se construyan hospitales como nunca»
Flores Femat desmintió el discurso oficial sobre infraestructura de salud:
«La presidenta dice que este es el sexenio con mayor construcción de hospitales en la historia. Pues no ha visto el sexenio de López Mateos, que hizo hospitales del Seguro Social tremendos, junto con Díaz Ordaz: construyeron hospitales en las 32 entidades. No es cierto que se construyan hospitales como nunca; y además, la infraestructura hospitalaria no está entre las prioridades del presupuesto».
Su conclusión fue un señalamiento directo a la discrecionalidad: los hospitales y el gasto federal llegan o no «dependiendo del capital político», en un esquema donde el déficit se cubre con deuda y la deuda pública ya supera el 50% del PIB —»se usa para cubrir huecos», a diferencia de países como Japón, que tienen deuda mayor pero con disciplina fiscal y destino productivo.