«La democracia representativa encierra una paradoja: gobernar y legislar para ciertos grupos, pero históricamente sin ellos«. Con esa frase, la consejera del Instituto Estatal Electoral (IEE), Hilda Hermosillo, presentó la Consulta GAP, un ejercicio de participación dirigido a personas con discapacidad permanente, poblaciones LGBT+ y pueblos y comunidades indígenas, que estará abierto del 10 de septiembre al 8 de octubre en consultagap.ieeags.mx.
De las cuotas a la consulta
México implementó en 2008 el sistema de cuotas que amplió la presencia de las mujeres en las boletas; en 2018 abrió la puerta a candidaturas de pueblos originarios, y en 2021 extendió las acciones afirmativas a la comunidad de la diversidad sexual, personas con discapacidad y afrodescendientes. Sin embargo, advirtió Hermosillo, «incluso este tipo de acciones afirmativas se debilitan en su propósito cuando pretenden ejercerse a distancia, sin tomar en cuenta a las poblaciones que se pretende beneficiar«.
¿En qué consiste?
La consulta —descrita como previa, informada y de buena fe— tiene por finalidad identificar el estado de la participación política y conocer de primera mano las problemáticas que enfrentan estos grupos en el ejercicio de sus derechos político-electorales, de cara al proceso de 2027.
El objetivo declarado es triple:
- Superar la trampa de la homogeneidad, reconociendo que en Aguascalientes conviven identidades distintas.
- Prevenir la usurpación de candidaturas y la simulación partidista.
- Convertir la representación en «un ejercicio genuino», donde quienes han permanecido al margen «no sean simples objetos del discurso público, sino sujetos protagónicos con voz, con causa y con poder real en las urnas y en los parlamentos«.
La invitación
El IEE exhorta a la ciudadanía de estos grupos a participar en el ejercicio consultivo, cuyos cuestionarios recabarán opiniones, necesidades, experiencias y propuestas. Los resultados alimentarán las reglas de auto-inscripción con las que el instituto busca garantizar que las candidaturas afirmativas respondan a las comunidades y no a los aparatos partidistas.
La pregunta que deja la consejera resume el reto: las acciones afirmativas existen, pero ¿qué garantiza que lleguen las personas correctas a esos espacios?