La Secretaría de Seguridad Pública del municipio capital reconoció que recibe hasta seis reportes efectivos de riñas al día en diferentes fraccionamientos de la ciudad, con incremento los fines de semana, cuando las fiestas con carpas en vía pública y el consumo de alcohol elevan el riesgo de conatos y peleas entre pandillas.
La cifra y el contexto
El titular de la dependencia, Gonzalo Pérez Ñiga, detalló el escenario: «Hemos tenido algunas fiestas que organizan, inclusive hemos intervenido en vía pública, que han sacado algunas carpas para seguir conviviendo e ingerir bebidas embriagantes, que posteriormente se nos puede desatar en una riña entre estas personas ya alcoholizadas».
Pese a las cifras, el funcionario afirmó que ha habido una disminución de este tipo de incidencias gracias a los operativos antipandillas desplegados en las zonas de mayor reporte, concentradas principalmente en el oriente de la ciudad: «No vamos a negar que los fines de semana se nos aumenta la carga de trabajo, pero sí hemos tenido una disminución. Estamos hablando de seis reportes efectivos de riñas, trabajando dos o tres riñas en algunas zonas».
El dato que subyace: los jóvenes sin escuela
El problema va más allá de la contención policiaca. La Dirección de Justicia Cívica municipal informó previamente un dato demoledor: hasta el 70% de los menores de edad que participan en riñas no están estudiando.
El esquema de intervención actual busca no criminalizarlos: los adolescentes detenidos son llevados al juzgado cívico juvenil (ubicado en San Pablo), donde son resguardados hasta que sus padres se hacen responsables; se canaliza a los menores con las autoridades educativas para que retomen sus estudios y se detectan casos de consumo de sustancias, que también derivan en atención especializada.
Llamado a la ciudadanía
Desde el noticiero se preguntó a los vecinos de las colonias más afectadas —especialmente del oriente— si perciben más o menos riñas, y se reiteró la invitación a reportar mediante el 911. La autoridad insistió en que la prevención es tarea compartida: menos fiestas con alcohol en vía pública, más ojos en los jóvenes que abandonaron las aulas.