Son ya seis las personas consignadas al CERESO —cuatro hombres y dos mujeres, todos originarios de Puebla— como presuntos integrantes de una banda de «goteras» o «goteros» narcotizadores que operaba en bares, antros y cantinas de la capital, principalmente en el sector de Luis Donaldo Colosio, aunque no de manera exclusiva. Desde que el caso se hizo público el fin de semana, siguen surgiendo nuevas víctimas, algunas con pérdidas millonarias.
El modus operandi
El esquema era siempre el mismo: los integrantes de la banda abordaban a hombres y mujeres en centros nocturnos, ganaban su confianza con «labia de seducción» («me caes muy bien, vente, compartimos la botella»), y terminaban por suministrarles alguna sustancia en la bebida. Las víctimas despertaban en moteles, ya sin sus pertenencias: relojes, alhajas, carteras y cuentas bancarias vaciadas. Una de ellas asegura haber sido despojada de un millón de pesos.
Los cargos: la estrategia para no dejarlos salir
Los seis ingresaron al CERESO por amenazas, cohecho e intento de homicidio —cargos ya acreditados que funcionan como «pretexto legal» para garantizar que permanezcan tras las rejas mientras la Fiscalía solicita al juez la orden de aprehensión por robo calificado, que sería cumplimentada en el propio penal.
El intento de homicidio cobra sentido con un antecedente grave: en otra ciudad del país, a una víctima se le aplicó una dosis tan elevada de la sustancia que murió. Además, se confirmó que el Código Penal de Aguascalientes ya tipifica la administración subrepticia de sustancias en el artículo 103, figura que la Fiscalía podría añadir a la acusación.
«Aquí es sentencia por víctima»: el llamado a denunciar
Las primeras denuncias compartieron el denominador de los bares de Colosio, pero se sabe que la banda operaba en otros establecimientos y otras ciudades —Puebla, Ciudad de México, Estado de México, Querétaro y Guanajuato, entre ellas—, por lo que el número real de víctimas podría ser mucho mayor. Muchas no denuncian por vergüenza o miedo a ser expuestas.
La invitación es directa: ya están detenidos, ya no hay riesgo. Quienes se reconozcan víctimas del modus operandi pueden acudir a la Fiscalía —o reportar de forma anónima al 449-910-3508— para sumar su denuncia. «Aquí es sentencia por víctima, y en cada víctima pueden ser hasta tres o cuatro delitos. La multiplicación puede ser tan amplia como el número de víctimas que decidan dar parte», explicó el reportero Juan Luis Díaz: cada denuncia adicional significa años más de prisión para la banda.