Tras las lluvias de las últimas semanas, la mayoría de las presas de Aguascalientes se encuentran llenas o rebasando su capacidad, de acuerdo con el corte de niveles de almacenamiento difundido este lunes: seis de los once principales embalses del estado superan el 100%, mientras que al otro extremo, la presa Calles apenas alcanza el 33.2%, el nivel más bajo del estado.
El ranking de las presas
Table
| Presa | Almacenamiento |
|---|---|
| Niágara | 102.8% (nivel más alto) |
| Media Luna | 101.6% |
| Codorniz | 101.0% |
| Abelardo L. Rodríguez | 100.6% |
| Cedazo | 100.6% |
| 50 Aniversario | 100.3% |
| Malpaso | 96.0% |
| Jocoque | 91.5% |
| Ordeña Vieja | 80.9% |
| Potrerillos | 63.2% |
| Calles | 33.2% (nivel más bajo) |
Lectura del panorama hídrico
El escenario dibuja dos realidades. Del lado positivo, Niágara, Media Luna, Codorniz, Abelardo L. Rodríguez, Cedazo y 50 Aniversario reportan almacenamiento al 100% o más, lo que significa vasos llenos —e incluso posibles vertedores en operación— que garantizan abasto para el ciclo agrícola y urbano de los próximos meses, en una temporada de lluvias que ha sido generosa en la entidad.
Del lado crítico, Calles (33.2%) y, en menor medida, Potrerillos (63.2%) y Ordeña Vieja (80.9%) quedan por debajo de la media, un recordatorio de que la distribución del agua en el estado sigue siendo desigual: las lluvias tardías de esta temporada, que ya provocaron pérdidas de cultivos de temporal en el campo, no han logrado recuperar todos los embalses.
Un dato que convive con la alerta
El buen nivel de las presas coexiste con una realidad aparentemente contradictoria: los reportes ciudadanos por falta de agua en colonias de la capital persisten, mientras que la entidad enfrenta una explosión de casos de dengue —+362% en un mes— precisamente por los cuerpos de agua estancada que las lluvias dejaron atrás. El agua, en Aguascalientes, sigue siendo al mismo tiempo abundante y escasa: en las presas, al límite; en las tuberías, objeto de reclamo.
La recomendación de las autoridades de salud sigue vigente: aprovechar los llenos de los embalses no exime de eliminar criaderos del mosquito en los hogares, donde el agua limpia almacenada sigue siendo el principal vector de contagio.