Pedir prestado y comprar a crédito pueden convertirse en una bola de nieve de deudas impagables que generan estrés y quitan el sueño. En el programa Cuentas Claras, la asesora financiera Valeria Arellano, fundadora de Afortunadamente, compartió una estrategia práctica para salir del hoyo —y, sobre todo, para no caer en él.
La alerta roja: el 30% y el pago mínimo
- Regla de oro: los pagos de crédito nunca deben superar el 30% de tus ingresos. Si ya lo estás rebasando, actúa antes de la emergencia: un gasto imprevisto o una baja en ingresos te hundirá.
- Si ya pagas solo el mínimo de tu tarjeta, es alerta roja. El pago mínimo es solo un porcentaje de lo gastado; los intereses (que pueden superar el 50% anual) se acumulan sobre todo lo que sigas cargando. «Te vas atrasando y literalmente te vas haciendo más pobre», advierte.
El plan para salir de deudas
- Abre el estado de cuenta. «Al toro por los cuernos»: identifica cuánto debes y, sobre todo, cuánto cuesta cada deuda (la tasa de interés).
- Paga primero la deuda más cara. Ahorra en intereses y libera dinero para atacar las pequeñas.
- Revisa tu presupuesto: o le bajas a los gastos o subes los ingresos. Con ingresos variables (negocios), haz una lista de «10 acciones de dinero rápido» y usa el flujo para apagar intereses de inmediato.
- Sí se vale pagar un crédito con otro —si es más barato. Un préstamo personal al 24-32% puede liquidar una tarjeta al 58-100%. Caso real: una restaurantera liquidó tres años de intereses de tarjeta en tres meses con disciplina.
- Negocia con la institución antes de caer: acude con la cara por delante, con un número realista de lo que sí puedes pagar mensualmente, y cúmplelo.
- No te endeudes más mientras ejecutas el plan —ni con la tarjeta, ni con la tía.
El caso de los zapatos: lo que cuesta atrasarse
Una alumna terminó pagando 2,800 pesos por unos zapatos de 1,200 tras atrasarse: el tiempo le salió más caro que la compra. «Con eso te hubieras pagado dos pares», le dijo Arellano. La moraleja: el gasto «tonto» no duele; duele la bola de nieve.
El Buró de Crédito: revísalo gratis, una vez al año
- Descarga tu reporte gratis en Buró de Crédito: pueden aparecer tarjetas canceladas que siguen activas, atrasos por domiciliaciones fallidas (hasta un plan de celular) o créditos que no pediste (robo de identidad).
- Servicios útiles: bloqueo temporal de la consulta (nadie puede pedir crédito a tu nombre si el banco no puede ver tu buró) y alertas cuando alguien lo revise sin tu consentimiento.
- Salir del buró no es inmediato: la calificación mejora con el tiempo, pero los días de atraso se registran y cada institución decide si te presta.
La vergüenza también endeuda
«El agobio es tan grande que no vemos salida, y la vergüenza nos impide contarlo ni con los más cercanos», señaló Arellano. Su consejo final: pide ayuda antes de tiempo —y si necesitas orientación, la especialista atiende en sus redes @afortunadamente.mx (Facebook e Instagram).