El rescate de al menos diez jóvenes —entre ellos uno de Aguascalientes— que abordaron un autobús fuera de la terminal con destino a Nuevo Laredo, Tamaulipas, donde el Cártel del Noreste los esperaba con ofertas de 15 mil pesos quincenales, obligó a la Central de Autobuses de Aguascalientes a revisar sus protocolos de operación.
«En siete años no nos había pasado»
El administrador de la terminal, Carlos Cruz Reyes, confirmó que ya se puso en contacto directo con la empresa de autobuses involucrada —cuya unidad opera dentro de las instalaciones de la central— para exigir explicaciones sobre qué ocurrió y qué capacitación recibió el operador que recogió pasajeros en la vía pública, en contra del protocolo de paradas programadas.
«Definitivamente, el no conocer este tipo de protocolos o alineamientos no te exima de las responsabilidades», advirtió Cruz Reyes, quien reconoció que el déficit nacional de operadores pudo ser un factor: ante la falta de personal, las empresas contratan conductores que desconocen los lineamientos. «Puede que haya sido algo premeditado o algo por equivocación; necesitamos el parte esta misma tarde para saber si se identificó en otros estados y qué medidas deben implementarse», señaló.
El llamado a los pasajeros
Cruz Reyes exhortó a los usuarios a reportar cualquier actitud irregular dentro de los autobuses —incluso por parte del propio operador— a los números telefónicos de las líneas que vienen en los boletos, o al 911 cuando la seguridad esté en riesgo. Recordó que la terminal cuenta con vigilancia 24 horas de la Guardia Nacional y de corporaciones estatales y municipales.
Un modus operandi que ya tocó la entidad
El caso quedó al descubierto la madrugada de ayer cuando policías estatales, reforzando la vigilancia en tiendas OXXO, detectaron a un joven esperando el autobús en Av. Las Américas y Quinta Avenida (Villa Jardín). El conductor cayó en contradicciones al ser cuestionado y, al revisar sus mensajes, se descubrió la contratación por el Cártel del Noreste. Entre los ocupantes viajaban tres jóvenes de Pinos, Zacatecas, todos reclutados vía redes sociales con la promesa de trabajo.
La autoridad no descarta que el esquema —subir reclutas fuera de las terminales para evitar filtros— se repita en otras líneas y otros estados, por lo que la revisión de protocolos anunciada hoy podría extenderse a todo el corredor de autobuses que opera en la entidad.
No fue un hecho aislado. El rescate de diez jóvenes que abordaron un autobús rumbo a Nuevo Laredo —reclutados por el Cártel del Noreste con ofertas de 15 mil pesos quincenales— se suma al caso de una joven hidrocálida con reporte de desaparición que fue localizada en Ojuelos, Jalisco, tras haber sido reclutada de manera forzosa. La coincidencia de casos encendió las alertas: el reclutamiento criminal ya opera en la entidad, y la Central de Autobuses anunció la revisión de protocolos de contratación y capacitación de operadores.
El modus operandi: de las redes sociales a la carretera
La mecánica es cada vez más sofisticada. Los reclutadores navegan TikTok, Instagram y Facebook buscando perfiles de jóvenes que presumen armas, publican música de corridos alterados o frases de estilo criminal. A los seleccionados les envían un mensaje directo: hay trabajo bien pagado, sin dar detalles. La oferta: 15 mil pesos quincenales —una cifra que ningún joven de 18 a 21 años ganaría legalmente— y una promesa que elimina fricciones: «no gastas nada, salte de tu casa a tal hora y pasamos por ti».
Así ocurrió con el joven de Aguascalientes rescatado la madrugada del lunes junto a un OXXO de Av. Las Américas y Quinta Avenida: su familia no sabía nada («se quedaron dormidos, agarré mis cosas y me salí»), y ya lo esperaba el autobús de pasajeros contratado por el cártel para llevarlo, junto a tres jóvenes de Pinos, Zacatecas, al norte del país. El chofer, que cayó en contradicciones y fue detenido, tenía instrucciones precisas: número económico de la unidad, hora y punto de recogida fuera de la terminal, lejos de cualquier filtro.
El caso de Ojuelos: la joven que desapareció y reapareció en Jalisco
Semanas atrás, otro caso confirmó el patrón: una joven de Aguascalientes con reporte de desaparición fue localizada en Ojuelos, Jalisco, tras ser reclutada forzosamente por la organización criminal. Su rescate, como el del lunes, dejó a la vista una estructura que ya no recluta solo en Zacatecas o en la sierra: opera en las ciudades, usando las redes sociales como vitrina y los autobuses de pasajeros como transporte.
«Hay jóvenes que afortunadamente han tenido la oportunidad de regresar a casa. Otros ya no regresan: jamás los vuelven a ver», advierte la crónica policiaca que sigue el fenómeno. El futuro de los reclutados, señalan las autoridades, «es un volado».
La respuesta institucional
El administrador de la Central de Autobuses, Carlos Cruz Reyes, confirmó que contactará a las empresas para verificar los protocolos: «En siete años no nos había pasado. Necesitamos saber si esto fue premeditado o por el déficit de operadores —reconoció—, pero el no conocer los protocolos no te exime de responsabilidades«. El parte de la empresa deberá entregarse este mismo día, y se evaluarán nuevas medidas para todas las líneas.
Mientras tanto, el exhorto es doble: a los pasajeros, reportar actitudes irregulares —incluso del propio operador— a las líneas o al 911; y a los padres de familia, la advertencia más incómoda: revisar con quién conversan sus hijos en redes, qué perfiles siguen y qué ofertas les llegan. Porque la puerta de salida ya no es la esquina del barrio: es la pantalla del celular, y el próximo autobús podría pasar por cualquier esquina.