Iniciar la universidad, conseguir el primer empleo, vivir solos o aprender a conducir son hitos cotidianos para la mayoría; para un joven neurodivergente, sin embargo, pueden representar obstáculos que requieren seguimiento y acompañamiento especializado. Ante esta realidad, el colectivo Aguas con los Jóvenes impulsa la inclusión social de este sector de la población.
Así lo señaló su director, Hugo Palafox, en entrevista para Noticias 360 de UAA TV, donde explicó que el objetivo del colectivo es desarrollar herramientas, estrategias, servicios y aplicaciones que faciliten el día a día de los jóvenes neurodivergentes, justo en la etapa de transición a la vida independiente.
Más allá de «estar incluido»
Palafox advirtió que la inclusión no consiste solo en aceptar a una persona dentro del salón o del centro de trabajo, sino en garantizar su permanencia en esos espacios a los que también tienen derecho. «Que puedan andar caminando por la calle como cualquier otra persona. Estas cosas pueden sonar muy ordinarias para alguien más, pero la verdad es que una persona neurodivergente no lo vive de esa misma manera», expresó.
El colectivo trabaja principalmente en dos ámbitos: las escuelas y los centros de trabajo, buscando que cada joven cuente con el acompañamiento necesario para que su día a día sea llevadero y pueda desarrollarse plenamente.
Un llamado a toda la sociedad
Finalmente, Palafox destacó que la atención a los jóvenes neurodivergentes representa un gran reto que no puede recaer en una sola institución: «Se deben implementar acciones desde todos los ámbitos en este sector de la población», concluyó.