Aguascalientes descendió tres posiciones en el Índice Estatal de Competitividad del Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO), al pasar del quinto lugar nacional en 2025 al octavo en 2026. Aunque la entidad se mantiene entre las diez mejor calificadas, especialistas advierten que el retroceso evidencia la dependencia de la industria automotriz y la falta de políticas públicas de largo plazo.
Así lo analizaron los periodistas Edilberto Aldán y Raúl Muñoz en el programa Prospectiva 94.5 de Radio UAA, donde advirtieron que el estado «está prácticamente en la misma posición que hace 10 años», cuando ocupaba el noveno lugar.
Lo que sostiene a Aguascalientes
El análisis reconoció las fortalezas que mantiene la entidad en el índice, que evalúa 53 variables:
- Cuarto lugar nacional en inversión extranjera directa
- Quinto lugar en menor desigualdad salarial
- Entre las cinco entidades con menor población por debajo de la línea de bienestar
- Avances en cobertura educativa y escolaridad
«Eso habla de un sector privado que trabaja muy fuerte y muy eficiente, pero tenemos una dependencia de la industria automotriz y de la manufactura», señaló Aldán.
Los rezagos
Los especialistas ubicaron los principales frentes de rezago:
- Diversificación económica: lugar 21 — dependencia de un solo sector
- Crecimiento de empresas locales con más de 50 empleados: lugar 22 — las micro y pequeñas empresas tienen «un tope» y no crecen o se extinguen
- Sistema político y gobiernos: lugar 12; innovación: 11; infraestructura: 9; derecho: 7
- Seguridad: aunque disminuyeron los homicidios, la percepción de inseguridad sigue siendo alta y en delitos por cada mil habitantes el estado está en el lugar 28
- Informalidad laboral de más del 50% del mercado
- Dependencia fiscal: el estado solo recauda el 13.8% de sus ingresos; el resto depende de la federación
- Energía: Aguascalientes «falla mucho» en suministro eléctrico, un freno para atraer industrias grandes
El factor Trump y el T-MEC
Muñoz vinculó la caída con el contexto internacional: la discusión arancelaria, los requisitos de componentes del T-MEC y la política de Donald Trump pegan directamente al mercado laboral y al perfil industrial del estado. «Los dos años que restan de la administración de Trump serán muy turbulentos en las discusiones comerciales», advirtió, subrayando que la industria automotriz ya no volverá a ser la misma por la competencia china.
El riesgo: conformarse con «estar entre los diez»
El análisis coincidió en que el peligro no es la caída de golpe, sino el estancamiento: festejar seguir entre los diez primeros sin un plan para diversificar la economía —hacia turismo médico, centros de datos, logística o agroindustria de alto valor—, fortalecer la infraestructura (incluida la vía férrea prometida desde la campaña de Peña Nieto) y resolver el suministro de energía y agua.
A la luz del próximo informe de la gobernadora Teresa Jiménez —descrito como el «penúltimo, políticamente el último»—, los especialistas plantearon que este indicador debería servir a la clase política para construir ofertas de gobierno de largo plazo, y no solo como fotografía.