Muy buenas noches a todos y a todas y especialmente a las autoridades que nos acompañan.
A Tere Jiménez, quien siempre ha sido una gran amiga de nuestra organización nacional. Por supuesto, a nuestro presidente municipal y sobre todo a nuestra presidenta de cámaras de comercio, Servicios y Turismo de aquí de Aguascalientes, así como a todas y a todos los que se encuentran en el día de hoy. Fíjense que déjenme contarles una historia, ya veas que me gusta costar historias.
Tenía un discurso para leerles, un discurso amplio, pero quisiera si me permiten y obviamente si nuestra presidenta está de acuerdo cambiar un poco el discurso. Quisiera leerles un cuento, una fábola que escribí recientemente que seguramente nos va a ayudar un poco a reflexionar el momento histórico que estamos viviendo. Antes que nada, y antes de dar lectura a este pequeño cuento, quiero por supuesto extenderle una gran felicitación a todas y a todos los dueños y dueñas de negocio familiar, empresas familiares, comerciantes, prestadores de servicio turisteros, que hacen posible esta celebración.
A las personas que estuvieron antes que ustedes aquí presentes, a las que estaban en este video que lo veía que se desarrolló con inteligencia artificial, pero son fotos tomadas de esa época que se revivieron a través de la tecnología que hoy en día, pues nos permite conmemorar y saborear de otra manera esas fotos, que nos pueden traer recuerdos. Yo le decía a la presidenta y la forda poco si estaba ahí y el hotel a poco si estaba ahí y la verdad es que quisiera felicitarles porque ustedes hacen de este municipio de este estado un municipio potente. Recuerden que ante cualquier circunstancia quienes siempre hemos estado presentes somos nosotros.
Que somos esa organización que cuando hay crisis no sale corriendo. Que somos esa organización que me compartía a nuestra presidenta hace un momento, me dice yo me tuve que venir al hotel porque mi marido se quedó cuidando el changarro. Es decir que para poder cumplir con este propósito encargamos nuestros negocios.
Que somos ese motor de la economía nacional. Quisiera platicarles que he visto recientemente las expresiones de diferentes actores políticos a nivel nacional, las he seguido y les voy a confesar que que me canse y le cambio al canal. Trato de enfocarme en algunas otras cosas.
Entonces escribí algo que se llama la política del menos peor. Espero que me permitan que se las vea. Dice que cuando existía un reino donde cada cuatro años se organizaba un gran concurso para elegir al mejor constructor.
El reino tenía puentes dañados, caminos sin terminar, escuelas deterioradas y plazas abandonadas. La misión parecía sencilla encontrar a quien pudiera reconstruirlo. El día del concurso llegaron decenas de aspirantes.
El primero tomó un mapa y comenzó a señalar cada puente caído. Y todo eso decía es culpa del constructor anterior. La multitud aplaudió.
El segundo mostró una larga lista de errores. Yo nunca habría equivocado y que habría cometido todas estas equivocaciones. Los aplausos fueron todavía mayores.
El tercero llevaba libros, estadísticas, fotografías. Y decía, aquí está la prueba de todo lo que hicieron mal quienes estuvieron antes que yo. La gente quedó totalmente impresionada.
Entonces llegó un constructor con una sencilla caja de herramientas. Nuestra cámara de comercio. No llevaba discursos, no llevaba fotografías, no llevaba culpables.
Miró el puente derrumbado y preguntó por dónde empezamos. Todos, todos en el lugar, guardaron silencio. Pero alguien respondió, antes debes demostrar que los otros fueron peores que tú.
El constructor sonrió. Sí, y contestó. Si dedico mi tiempo a demostrar quién destruyó el puente, nunca tendré el tiempo para reconstruirlo.
Mientras los demás seguían discutiendo sobre el pasado, él lo que hizo fue colocar la primera piedra. Al terminar la jornada, apenas había construido unos cuantos metros. Parecía poco, pero era infinitamente más que todos los discursos pronunciados ese día.
Con el paso de los años ocurrió algo muy extraño. El concurso dejó de buscar al mejor constructor. El concurso ahora generaba que ganara quien mejor explicaba por qué el otro había destruido el reino.
Los candidatos dejaron de competir por las mejores ideas y comenzaron a competir por las mejores acusaciones. Los ciudadanos dejaron de preguntar quién construiría el siguiente puente y empezaron a preguntarse quién era el menos malo. Así nació la política del menos peor.
Hasta que una niña observando al constructor trabajar hizo una pregunta que nadie había querido responder y si en lugar de elegir al menos peor empezamos a exigir al mejor ¿saben qué pasó? Nadie contestó. Porque todos comprendieron que los puentes nunca se levantarían con discursos, se construyen con trabajo. Y lo mismo ocurre con nuestras empresas, negocios familiares, instituciones y países.
¿Cuál es la moraleja de este cuento de esta fábula? Criticar, por supuesto, que puede ser necesario. Es más, es indispensable denunciar también. Pero cerrañalar errores nunca va a ser suficiente si no existe la voluntad de construir algo mejor.
Hay un filósofo que se llama Julián Bagigini quien me recuerda que una sociedad mejora por supuesto con la inconformidad pero cuando es inconformidad se convierte en acción y no cuando la queja se vuelve una forma permanente de vivir. Ya Peter Duker también lo dijo y nos enseñó que liderazgo consiste en concentrar la energía en esas oportunidades y sobre todo nos pide que no administremos los agravios. Hay una metáfora del síndrome de Calimero que nos recuerda que podemos caer en el riesgo de creer que todo lo malo siempre es culpa de los demás.
Pero me parece que la verdadera pregunta para nosotros en estos 120 años de historia no debe de ser quién es el menos peor. Quizá la verdadera pregunta y la pregunta correcta sea quién está dispuesto a tomar las herramientas y comenzar a construir. Me parece que esta cámara que cumpla 120 años más porque me parece que esta cámara es esa herramienta para comenzar a construir.
Enhorabuena y muchísimas felicidades a todas y a todos ustedes y espero que sea una gran gran celebración. Y pues si me permiten también no se quisiera pedirle a nuestra gobernadora si me pueda acompañar a nuestra gobernadora Tere Jiménez y a nuestra presidenta también al consejo como que se quedaron sacados de onda con todo lo que dije. Espero que le hayan entendido una parte de lo que dije porque como que es la primera vez que no tengo aplausos de todo y imagino que si fue espectacular.