El exgobernador Otto Granados Roldán alertó que la corrupción se ha vuelto sistemática y endémica en México, al grado de que la sociedad la ha normalizado: «Cuando eso ocurre, los corruptos se ven incentivados a hacerlo de manera mucho más intensa y se crea un círculo vicioso interminable».
Los números
- Transparencia Internacional 2026: México ocupa el lugar 141 de 182 países. El reporte atribuye el deterioro a la alta impunidad, la captura de los poderes judiciales por parte de los gobiernos y la infiltración del crimen organizado.
- Aguascalientes (IMCO): casi el 74% de las personas considera que las prácticas corruptas son frecuentes o muy frecuentes en el estado.
- Inegi: los eventos corruptos por cada 100 mil habitantes crecieron 15% entre 2023 y 2025 (de ~18,678 a ~21,400), y las víctimas subieron 13%.
- Costo: unos 300 millones de pesos anuales solo en trámites.
Las cinco grandes fuentes de corrupción
Granados las enumeró:
- Las policías
- Los trámites y permisos municipales y estatales (desarrollo urbano, licencias de funcionamiento, pago de multas)
- El otorgamiento discrecional de contratos (adquisiciones, obra pública, asociaciones público-privadas), con sobornos y «moches» reportados por empresas de todo tamaño
- Las malas inversiones del dinero público en «ocurrencias» de nula rentabilidad
- Los procesos judiciales y ministeriales, agravados tras las reformas judiciales que facilitaron el «secuestro de la Administración de Justicia»
«Normalizar todo esto es suicida»
El análisis subrayó que la corrupción ya no es exclusiva de gobiernos: se extendió a notarios, factureros, empresarios, abogados, fiscalistas, casinos, palenques y lavadores de dinero. Según el Inegi, en Aguascalientes la percepción de corrupción apunta también a partidos políticos, policías, Fiscalía Estatal, empresarios y jueces, en ese orden.
El cierre fue un llamado directo: «Cada peso que se roban es peso que ya no se invertirá en salud, educación o agua. No se quede callado y denuncie la corrupción».